12/27/2009

DICIEMBRE DE 2009.

En esta epoca que se supone, debe ser de celebraciones y alegrias, es preciso recordar que tenemos por delante un año lleno de eventos decisivos para el futuro de Colombia.

Mientras que al calor de la carrera electoral nuestro presidente asiste sin verguenza a Copenhage y descaradamente afirma estar trabajando por la sostenibilidad ambiental de nuestro pais; las grandes compañias internacionales aumentan sus esfuerzos para venir a Colombia a extraer todo tipo de recursos naturales sin ninguna contraprestacion para el pais y sus habitantes: tumbar las selvas del Catatumbo para sacar el carbón, tumbar las selvas del sur de Bolivar pra extraer oro, arrazar con el guaviare para sacar Coltan, desaparecer los ecosistemas del bajo Atrato para sembrar palma africana y construir una carretera que va en contravia de todas las logicas sociales y ecológicas; destruir los cerros surorientales de Bogotá y la sabana para extraer calisas, vender los derechos de las fuentes hidricas y represar una vez mas al rio Sinú, que ya esta muerto, para construir hidroelectricas, destruir los bosques de la cordillera central para la mineria a cielo abierto.

La lista de atrocidades continua con la constante de la destruccion y el despojo indiscriminados: Desplazamientos forzados, asesinatos por parte del Estado, bases militares de otro país, persecuciones politicas, corrupción, paramilitarismo, represion, muerte y dilapidacion de nuestros recursos al servicio de las elites que controlan el poder, del capital financiero global.

Mientras tanto hay más de 4 millones de personas que fueron despojadas de sus tierras y viven en la miseria, deambulan por las calles de las capitales buscando el amparo de un Estado que propició su éxodo; muchos han retornado a sus regiones contra todas las adversidades que propician el paramilitarismo, el Estado y los grandes intereces del capital sobre sus tierras; otros muchos han vuelto al campo como obreros agricolas sumisos en las plantaciones de palma aceitera, caña de azucar, o en las actividades de extraccion minera; repoblan zonas donde no vivian y hacen tarea facil el control social y la reconfiguracion territorial en favor del capitalismo de extraccion.

Nos enfrentamos a una reconfiguracion espacial-social-política que apunta a convertir al país en gran desierto; mientras que las arcas de los poderosos se ensanchan a costa del sufrimiento de la pacha mama y de los seres humanos que anhelan vivir en verdadera paz, el campo se convierte en escenario de la rapacidad de las empresas multincionales; los campesinos que desean vivir tranquilos con sus cultivos se quedan sin alternativas comerciales y carecen de las ayudas del estado que se concentran en las familias amigas del presidente Uribe. hemos perdido nuestra soberania y la situacion actual parece indicar que la seguiremos perdiendo.

Así pues, los invitamos a que este fin de año sea tambien un espacio de reflexion en torno a lo que esta pasando en nuestra Colombia maltrecha, a que unas de las uvas que se coman en año nuevo sean por una colombia legítima y para todos, a que no ayudemos a perpetuar este ciclo de muerte alentado por el capital, a que no alentemos la descordia entre paises hermanos para propiciar una guerra fuera de nuestros intereses reales, a que pensemos en donde estamos y miremos mas ayá de nuestras casas y de nuestras ciudades para darnos cuenta de la realidad que maltrata a nuestros campos y regiones aisladas de las que nada se sabe, esa realidad que indignifica nuestra nacionalidad y que hace de Colombia un pésimo ejemplo para el desarrollo futuro del mundo y su sustentabilidad ambiental

El colectivo agrario ABYA YALA les desea una feliz navidad y un prospero año nuevo.

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