4/15/2011

Equipo de redacción
Colectivo Agrario Abya Yala
En estos últimos tiempos, vemos como el imperio busca asegurar su hegemonía y sostener su sistema de depredación capitalista y financiero a costa de poner en peligro la existencia misma de la humanidad. IIRSA es el nombre con el que han llamado a las políticas continentales impulsadas por la banca multilateral y empresas trasnacionales en complicidad con los gobiernos nacionales, que amparado en el discurso del desarrollo y la integración económica pretenden construir la infraestructura adecuada, en carreteras, puertos e hidroeléctricas que facilite la extracción y transporte de mercancías para eternizar al continente dentro de la división mundial del trabajo en una fuente de materias primarias.
IIRSA no es nada nuevo, es la continuación con otro nombre de las iniciativas con que se pensó el ALCA, y esta articulado con los TLC que están firmando los gobiernos actuales.
El discurso del desarrollo del que hablan los gobiernos pasa por encima de los derechos de la naturaleza y las comunidades nativas. Estos acuerdos regionales no muestran que esas carreteras e hidroeléctricas van a devastar las selvas y los bosques, van a dividir y a desplazar a las comunidades que habitan esos territorios, asesinando su cultura y modo de vida.
Se va a cambiar el uso del territorio de una agricultura tradicional respetuosa de los seres que lo habitan, a una minería que acaba con cualquier aviso de vida. Miles de bosques andinos y selvas amazónicas se verán arrasados, cientos de ríos perderán su vida propia, al ser contenidos en posos artificiales y contaminados por el cianuro de las explotaciones de oro.
Las fuentes de oxígeno, agua y alimento que nos dan la vida están siendo amenazadas por estas políticas mundiales, ¿vamos a permitir que por culpa de los intereses de unos pocos se ponga en peligro la vida de todos?, ¿vamos a permitir que en aras de un supuesto progreso se siga masacrando a nuestros pueblos ancestrales y campesinos, que son los que nos dan la vida al cultivar el alimento que todos los días comemos? ¿Vamos a permitir que con la indiferencia y pasividad dejemos que se acabe el mundo como lo conocemos?
La invitación es a tomar posición en estos temas de trascendental importancia para todos y a hacer parte activa de un movimiento general en defensa de nuestra madre tierra y sus pueblos ancestrales.

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