8/14/2012

Entendemos que el conocimiento que adquirimos en las aulas como estudiantes y sujetos políticos miembros de una Universidad pública, debe consolidar lazos alrededor de propuestas concretas frente a las problemáticas que hoy enfrenta el campesinado en Colombia.



Por tal motivo, nuestro proyecto de extensión se vincula a hacer un acompañamiento y fortalecimiento del proceso organizativo de la Red de Productores Orgánicos de La Pradera – Subachoque, grupo de 20 campesinos y campesinas que se han reunido en torno a la producción agroecológica, al intercambio de saberes y a canales de comercialización justos. La Pradera es una vereda del municipio de Subachoque, ubicada a una hora de Bogotá y que comporta una dinámica problemática en tanto vive un proceso de concentración y elitización de la propiedad de la tierra, acaparamiento de canales de comercialización de su producción, agricultura de monocultivo, altos niveles de toxicidad en el agua y aire producto de los agrotóxicos, entre otros factores que son producto de un modelo de desarrollo que no es capaz de plantear un proyecto de vida digna en el campo y actúa en detrimento de la soberanía sobre la tierra y el territorio forjado por el campesinado que lo ha poblado históricamente.

Desde hace más de 1 año, cuando la Red comenzó a andar sus primeros pasos, como Colectivo Agrario Abya Yala (CAAY) asumimos con entusiasmo acompañar a la Red porque creemos que la universidad debe ser un puente que conecte el aprendizaje vivencial y de transformación que ha tenido la sociedad y por otro lado, porque debe ser un objetivo el poner este conocimiento del que nos hemos nutrido en las aulas y por cuenta propia, al servicio de la gente digna que puebla los campos de este país, donde la tierra ha sido tan importante y que a su vez ha sido motivo para muchas disputas pero también para organización y resistencia. En este proyecto, nos propusimos como primera medida, fortalecer la identidad organizacional de la Red, pues creemos que cuando nos unimos podemos lograr cosas más grandes, y si esta causa involucra la tierra, nuestra vida y nuestros sueños, también estamos hablando de territorio, que como es nuestro hay que cuidarlo y defenderlo. El Colectivo Agrario Abya Yala ha encontrado en La Red un espacio de confluencia entre los intereses acerca del conflicto por la tierra y la experiencia que tiene La Red como ejercicio organizativo y sobre su actividad principal: la producción orgánica de alimentos vinculada a un proyecto de comercialización de carácter autónomo y solidario, materializado en la articulación con Canastas solidarias. Ese acercamiento supuso también que, inclusive, una de las integrantes del grupo hiciera su tesis de grado sobre una problemática evidenciada en la zona, pero que pocas veces se mira en su verdadera magnitud: el desplazamiento ‘legal’ del campesinado de la zona, a causa de la llegada de ‘nuevos ricos’ y la creciente construcción de quintas y condominios, que encarecen la tierra y la hacen inaccesible tanto para las actividades agrícolas, como para el asentamiento de la misma población nativa.

A su vez, también identificamos en conjunto algunos factores de incidencia de entre los cuales se encontraban los impactos de la Revolución Verde y la propuesta de la producción orgánica, que incluía la conservación de semillas, el manejo de tecnologías propias y la necesidad de encontrar un proyecto de vida asociado al campo distinto al que se ha impuesto, que incluye los monocultivos, el uso indiscriminado de químicos, carencia de soberanía alimentaria y un sistema de producción excluyente e inequitativo que favorece a la cadena de la gran producción y distribución de alimentos. La cartografía social, otra de las herramientas trabajadas-, se propuso como un elemento de cohesión de la red, que sirvió para identificar qué sembraba cada uno/a, cómo era la finca, con el objetivo de mirar La Pradera como un territorio que nos une y que se ha materializado en la Red, además también  como primer paso para una futura planificación de la siembra. 

Nos alegra mucho ver que la Red paso a paso se construye fuerte y deja de lado esas prácticas que imperan en la agricultura y la producción y distribución de alimentos tradicional. La Red ha crecido mucho en poco tiempo y creemos que tiene diferentes metas y perspectivas que se han ido transformando a medida que ha pasado el tiempo y se ha aprendido tanto con los errores, como con los aciertos. La minga de pensamiento del pasado 6 de mayo de 2012, fue la manera como  la Red se dispuso a hacer un inventario de sus tesoros y un mapeo de sus sueños con el objetivo de trazar una hoja de ruta que pueda constituirse en un proyecto de vida, será un reto seguir construyendo el camino.

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