8/14/2010


El Colectivo Agrario inició un proceso de trabajo con niños y niñas de un colegio público en Usme, uno de los barrios marginales de la ciudad de Bogotá. Durante este semestre tuvimos la oportunidad de conocernos con ellos y ellas, y compartir juntos jornadas de trabajo o mingas comunitarias en nuestra huerta agroecológica Sue ubicada en el campus de la Universidad Nacional así como en una pequeña huerta de agricultura urbana que se esta impulsando en el colegio. Además, realizamos un mural en su colegio que denominamos “Sembrando memoria, cosechando identidad”, contando con la participación de los y las niñas y de sus padres y madres.

Estos niños y niñas, que en su mayoría cursan la primaria, tienen un pasado común. Todos y todas fueron víctimas de desplazamiento forzado a causa del conflicto armado que se vivía en sus regiones de origen. Vienen de muchas partes del país, y en su memoria guardan tragedias pero también guardan conocimientos y una especial conexión con la tierra, pues ante todo, son pequeños y pequeñas campesinas. Como Colectivo, queremos rescatar y fortalecer no ese pasado de violencia (sin invisibilizar el conflicto), sino su identidad campesina.

En Colombia existen en la actualidad millones de campesinos y campesinas desplazadas forzadamente por la violencia, el número exacto varía de acuerdo a las fuentes, pero en cualquier caso hablamos de millones de personas que han sido desarraigadas de su tierra en los últimos años. Nuestro papel específico con los chicos y chicas de Usme, es preservar ese vínculo que tienen con la tierra, con su identidad, porque creemos firmemente que el destino de los y las campesinas víctimas de desplazamiento forzado debería ser volver a sus territorios, porque son ellos/as quienes detentan los conocimientos adquiridos por muchas generaciones para el cultivo de la tierra y las formas ancestrales de relacionarnos con ésta. De esa manera entendemos el papel de la agricultura urbana.

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