10/24/2011

Las comunidades rurales,representadas en sectores que habitamos este municipio como son los campesinos e indígenas de los corregimientos EL NOGAL, EL LIBANO, SAN ANTONIO, SAN ISIDRO, LOMITAS, LA FRIA y EL RESGUARDO INDIGENA NASA KWET WALA que aglutina las comunidades LA CARBONERA, EL NOGAL Y LA FRIA, vemos con preocupación la dura realidad que viene ocurriendo a causa de la realización de obras de infraestructura en nuestras comunidades sin mirar los impactos y consecuencias que ello trae, en razón a que dichas obras son realizadas por uno de los actores armados-Ejercito Nacional- que hace parte del conflicto armado que padece el país, lo que coloca en inminente riesgo a la población civil de nuestras comunidades.
Una y otra vez hemos denunciado los señalamientos, amenazas, hostigamientos y los demás efectos de la confrontación armada, que como en todos los casos, es la población civil quienes llevamos la peor parte.


El día miércoles 19 de octubre de 2011, ingresó al sector, maquinaria de construcción entre las que se cuenta una motoniveladora, un retrocargador y un rodillo, las que están siendo operadas por personal vestido de civil, se presentan ante la comunidad como civiles, pero en realidad son miembros del Ejército Nacional. Iniciaron labores de reparación de la vía el día 20 de octubre y, solo un día después, el viernes 21 entre las 12:05 PM y 12:40 PM, se desencadenó un enfrentamiento entre unidades del Ejército y miembros de las FARC, en el sector de las antenas, sitio donde se encontraba la maquinaria parqueada.
Las obras de intervención en la vía aún no han sido socializadas ante la comunidad, pese a que la comunidad ofició al señor Alcalde de Pradera para que lo hiciera, por lo cual, la comunidad desconoce los alcances de las obras.
El Ejército viene vinculando a miembros de la comunidad a algunas labores relacionadas con las obras, aprovechando la condición de pobreza extrema de los pobladores y la
necesidad del jornal; viene insistiendo en las necesidades de alojamiento y alimentación remuneradas en viviendas de la comunidad a operarios militares. Esta es una infracción al Derecho Internacional Humanitario.
Una vez Iniciadas las obras no existe un marco de recomendaciones sobre prevención frente a eventuales enfrentamientos entre actores ilegales y fuerza pública de tal forma que se garanticen los derechos fundamentales de la comunidad, en el marco del conflicto armado.
Unidades del Ejército han manifestado la construcción de una base militar en la zona, e incluso han indicado el sector aproximado. Esto indica que la reparación de la vía no es de ningún modo un plan de desarrollo a favor de la comunidad, sino más bien, el desarrollo de infraestructura vial para operaciones militares exclusivamente. El sitio es un área del cerro en el que colindan los corregimientos involucrados en el proyecto.
Esta misma semana, miembros del Ejército nacional, ubicados en el corregimiento EL LIBANO abordaron a un campesino de esta localidad quien se dirigía a la parte alta a rodear sus cabezas de ganado, y le preguntaron que a donde se dirigía, que iba a buscar por allá, a lo que el comunero les respondió que iba a ver su ganado, luego el soldado le dice para allá no vaya y luego le hizo una advertencia: "no madrugue mucho porque de pronto algún soldado se levanta mal dormido y lo confunde con algún guerrillero". Aunque las obras no empiezan, ya hay presencia de dicha maquinaria y ya empezaron los hostigamientos.
El pasado jueves 20 de octubre se realizó el Comité Operativo de Derechos Humanos en la ciudad de Cali, salón de gobernadores, donde asistieron las comunidades indígenas de los municipios de Florida y Pradera, y las instituciones representadas en el Programa Presidencial para Derechos Humanos de la Vicepresidencia de la Republica, Gobernador del Departamento, Secretario de Gobierno del departamento, el Gestor de Paz, el CTI, la Procuraduría Regional, la Defensoría regional del Pueblo, del ministerio de minas y energía, la policía y el ejército y Fiscalía General de la Nación. En este marco, las comunidades indígenas hicieron la denuncia respectiva y manifestaron su preocupación por lo de las vías, por los impactos de riesgo para la población civil y la directa vinculación al conflicto armado que se desencadena con la realización de dichas obras a manos del Ejército Nacional.
Sobre este tema el Comandante del Batallón Codazzi del Ejercito Nacional, Coronel Blanco, manifestó que el proyecto del mejoramiento de las vías se había acordado con la Administración del municipio de Pradera, que ellos ya tenían todo la logística y que en ningún momento estaba involucrando a la población civil y que por lo tanto esto no tenía marcha atrás, que su intervención iba porque iba.
Igualmente en esta reunión se denunció y reclamó el estudio que viene efectuando Ingeominas para la exploración de hidrocarburos en nuestros territorios sin las consultas previas respectivas, a lo que el representante del Ministerio de Minas manifestó que para las exploraciones o estudios no se necesitaban dichas consultas previas, lo que se constituye en la violación e injerencia a nuestros territorios por agentes externos.
Igualmente se aprovechó ese espacio para denunciar lo que dijo un soldado profesional hace algunos días, el cual lanzó una acusación en contra del Coordinador de Derechos Humanos del Resguardo indígena KwetWala, LUIS ANGEL PERDOMO, quien manifestó que "a ese man le vamos a caer en estos días en su casa", pero frente a esta denuncia el coronel no se pronunció.
Cabe reiterar que las obras de mejoramiento de las vías por parte del ejército en estos corregimientos no es principalmente para el servicio de transporte de las comunidades, sino que detrás de este proyecto está la construcción de batallones de altamontaña y con ello la garantía para la libre incursión de exploración de las supuestas minas que existen en estos territorios indígenas y campesinos, autorizados por el Ministerio de Minas y, aunque el Coronel haya dicho que no se va a involucrar a los civiles y pobladores en esta zona, tenemos que decir, que es todo lo contrario.
Finalmente hacemos el llamado al Alto Gobierno en cabeza del señor Presidente y sus Ministros para que se respete la integridad social, política, cultural, y territorial de los habitantes de estos corregimientos y se evite un genocidio por parte de los actores en conflicto y alertamos a la comunidad internacional y organismos de derechos humanos en el mundo, por todos los hechos que vienen pasando al interior de nuestros territorios y comunidades.
Pradera octubre 22 de 2011.

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