10/01/2012

(Ginebra, 28 de septiembre de 2012) El movimiento campesino internacional La Vía Campesina y su organización miembro en Suiza, el sindicato campesino Uniterre, pueden anunciar con una inmensa satisfacción que las Naciones Unidas han juzgado necesario proteger mejor los derechos de las campesinas y campesinos de todo el mundo. El jueves 27 de septiembre de 2012 el Consejo de Derechos Humanos adoptó la resolución sobre la "Promoción de los derechos humanos de los agricultores y de otras personas que trabajan en las zonas rurales”.
A través de esta resolución, el Consejo reconoce la absoluta necesidad de disponer de un nuevo instrumento jurídico internacional que tomará la forma de una declaración de las Naciones Unidas. Esta tiene como objetivo reunir en un solo texto los derechos específicos de las campesinas y campesinos y de integrar nuevos derechos, como el derecho a la tierra, a las semillas, a los medios de producción o a la información en el ámbito agrícola.
Después de un constructivo proceso interno de varios años, La Vía Campesina empezó a pedir en 2008 la adopción de una Declaración específica que reconozca los derechos de las campesinas y campesinos, no solo para defender sus propios intereses, sino también porque están en juego la alimentación mundial, la lucha contra el hambre, contra la pobreza y contra la discriminación a escala mundial.
El Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas se implicó en este proceso en respuesta a la crisis alimentaria de 2007-2008. Tomando como base el dato de que el 80 % de las personas que sufren hambre viven en zonas rurales y que el 50 % de ellas forman parte del pequeño campesinado, el Consejo consideró que merecen una atención particular. A través de la protección de sus derechos fundamentales y específicos, considera poder contribuir a reducir el hambre en el mundo.
El Consejo de Derechos Humanos ha decidido por lo tanto crear un grupo de trabajo intergubernamental encargado de redactar un proyecto de declaración sobre los derechos de los campesinos y de otras personas que trabajan en las zonas rurales. Se basará en el proyecto presentado por el Comité Asesor en marzo de 2012. Las primeras reuniones de trabajo se celebrarán en 2013 y discurrirán durante varios años antes de que el texto final sea adoptado por el Consejo de Derechos Humanos, y posteriormente por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Se invita a la sociedad civil y a los representantes de las familias campesinas a participar activamente en el proceso, otra aspecto que consideremos muy positivo.
La Vía Campesina acoge positivamente la colaboración con ciertos países de América Latina, Asia y África que han permitido la adopción de este texto. No obstante, el movimiento campesino deplora el voto negativo de un cierto número de Estados de la Unión Europea (Austria, Bélgica, República Checa, Hungría, Polonia, Rumanía, España e Italia) y de los Estados Unidos que de esta forma se opusieron a una protección específica de las campesinas y campesinos. Estos Estados, probablemente presionados por ciertos grupos de presión poderosos (grandes grupos económicos, especuladores, industrias agroalimentarias o extractivas), no se han atrevido a apoyar a su campesinado, ignorando los derechos básicos y el interés general de sus ciudadanos frente a estos actores que no dejan de violar los derechos de las campesinas y campesinos en todo el mundo.
Contactos para la prensa:
Valentina Hemmeler Maïga, Uniterre +4179 672 14 07

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