10/29/2012

La Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) reveló que unos 11 mil nativos sufrieron desplazamiento forzado, 78 fueron asesinados y 47 recibieron amenazas de muerte en los primeros nueve meses de 2012. La mayor parte de estos hechos de violencia fueron atribuidos a los grupos insurgentes y las fuerzas de seguridad.

"La dinámica de la violencia en lo corrido de 2012 se mantiene bajo tendencias similares a las de los años 2010 y 2011", indicó la ONIC. Para este año, sin embargo, "se constata modificaciones alarmantes en las cifras, especialmente en el aumento de los desplazamientos masivos a causa de los constantes combates en territorio indígena entre grupos armados legales e ilegales“, enfatizó la organización.

El estudio, elaborado por la Consejería de Derechos Humanos de la ONIC, muestra que el pueblo más afectado por la violencia en los nueve primeros meses de 2012 ha sido el de los nasas o paeces, asentado en el norte del departamento del Cauca (suroeste), con 26 asesinados y cuatro mil desplazados.


Los líderes nasas declararon a mediados de año a ese pueblo en “resistencia permanente” para exigir la retirada de los “actores armados” presentes en su territorio ancestral.

El segundo pueblo afectado por las muertes violentas es el emberá del Chocó (noroeste), con 24 casos de asesinato.

Además, el estudio también registró que once aborígenes desaparecidos a manos de bandas paramilitares cinco eran del pueblo Awá, asentado en Nariño departamento de la frontera sur con Ecuador.

La situación se agudizó en los últimos tiempos y ha sido objeto de rechazo y denuncia por parte del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, según la ONIC.

Ante esta situación, la organización solicitará a la Corte Penal Internacional (CPI) que asuma “un papel activo” respecto de la situación de los pueblos aborígenes de Colombia.

El asesinato más reciente de la comunidad indígena fue el del líder de la etnia emberá, Leovigildo Cunampia Quiro, presidente del Cabildo Mayor de la Costa Pacífica, ocurrido el 21 de octubre pasado en la comunidad de Jagua-Río Chorí, en Chocó, informó la organización.

En este hecho violento también resultó herido el promotor de salud comunitaria José Manuel Variquira, quien acompañaba al líder de la etnia.

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