2/06/2013


Hermanas y hermanos: deseo expresar mi sorpresa por esta gran
concentración que reúne, hoy, en esta Isla del Sol,  a hermanas y
hermanos que vienen del Abya Yala, de América, de Europa, de África y de Asia. (...) Hoy estamos todos reunidos acá, en el tiempo de Pachakuti, en el tiempo del cambio.

LA ISLA DEL SOL, EL NACIMIENTO DEL NUEVO TIEMPO

Desde  la Isla del Sol, desde el Lago Sagrado Titikaka, que
compartimos Perú y Bolivia, queremos decirles que estamos reunidos, hoy, 21 de diciembre de 2012, no esperando a que se   acabe el mundo, como algunos decían. Nunca habrá fin del mundo. Estamos aquí para dar esperanza en este nuevo amanecer para los pueblos del mundo.

En esta Isla del Sol, donde hace mil años atrás se inauguró el tiempo del sol,  nacieron Manco Kapac y Mama Ocllo para fundar el Tahuantinsuyo. Por eso,   esta isla  es la isla fundadora del tiempo y de la historia de los hijos del sol. Pero llegó, luego, la oscuridad con los invasores extranjeros. Alentados por la codicia llegaron hasta nuestro continente Abya Yala para someter a las naciones indígenas. Fue el tiempo de la oscuridad, del dolor y de la tristeza,  un tiempo que para los hijos del Willka fue del no tiempo.


Hoy, desde esta misma isla que dio nacimiento al Tahuantinsuyo, estamos cerrando la época de la oscuridad y del no tiempo, y estamos abriendo el nuevo  tiempo de la luz: el Pachakuti. Nuevamente, los pueblos del mundo, los movimientos sociales, la gente marginada, discriminada, humillada se organizan, se movilizan, se
concientizan para levantarnos nuevamente como en aquellos tiempos del
Pacha, tiempos del Pachakuti.

Por eso,  hermanas y hermanos,    este gran acto histórico e inédito
es una gran sorpresa,  así como, también, para nuestros hermanos en
Guatemala, en México, Ecuador y en otros   países del mundo que hoy se
movilizan para recibir al Pacha.

Esta mañana, con el hermano Vicepresidente Álvaro García y, con el
hermano Canciller, David Choquehuanca, nos informamos de que los
pueblos de Norte América, tanto en Canadá como en  Estados Unidos,  se
movilizan para expresar su esperanza en este solsticio de verano.

Hermanas, hermanos: El mundo está siendo azotado por una múltiple
crisis global que se manifiesta en una crisis climática, financiera,
alimentaria, institucional, cultural, ética y espiritual. Esta crisis
nos señala que estamos viviendo los últimos días del capitalismo y de
un desenfrenado consumismo;  es decir,  de un modelo de sociedad donde
el ser humano pretende ser superior a la Madre Tierra, convirtiendo a
la naturaleza en un objeto de su despiadado dominio depredador.

Los ideólogos del capitalismo plantean que ante la crisis del sistema
capitalista las siguientes soluciones:

Por un lado, más capitalismo, más privatización, más mercantilización,
más consumismo, más explotación irracional y depredadora de los
recursos naturales y más protección a las empresas y a las ganancias
privadas.

Por otro lado, menos derechos sociales, menos salud pública, menos
educación pública y gratuita, y menos protección de los derechos de
las personas.

Hoy las sociedades y los pueblos de los países desarrollados viven
dramáticamente la crisis capitalista creada por su propio mercado. Los
gobiernos capitalistas creen que salvar a los bancos es más importante
que salvar a los seres humanos, y salvar a las empresas es más
importante que salvar a las personas. En el sistema capitalista los
bancos tienen derechos económicos privilegiados y gozan de una
ciudadanía de primera, por lo que podemos decir que los bancos valen
más que la vida. En este capitalismo salvaje las personas y los
pueblos no son hermanos y hermanas, no son ciudadanos, no son seres
humanos; las personas y los pueblos son deudores morosos,
prestatarios, inquilinos y clientes; en resumen, si las personas no
tienen dinero no son nada.

Vivimos el reino del color verde. Verde como los dólares son las
políticas monetarias, verde como los dólares son las políticas de
desarrollo, verde como los dólares son las políticas de vivienda,
verde como los dólares son las políticas de desarrollo humano y las
políticas ambientales. Por eso, ante la nueva ola de crisis del
sistema capitalista, sus ideólogos se han lanzado a promover la
privatización de la naturaleza, a través de la llamada economía verde
o el capitalismo verde.

Sin embargo, las recetas de mercado, de liberalismo y de privatización
no  hacen sino generar pobreza y exclusión, hambre y marginación. Las
imágenes que deja en el mundo el capitalismo salvaje son tenebrosas:

a)  Más de 850 millones de hambrientos en el mundo, casi 200 millones
más que los que existían hace 30 años,

b)  La esperanza de vida de los más pobres en el mundo sigue siendo la
misma que en el año 1977, es decir de 44 años de vida,

c)  Aproximadamente 1.300 millones de personas viven en condiciones de pobreza,

d)  Existen cerca de 230 millones de desempleados en el mundo, 40
millones más de desempleados que los que habían hace 30 años,

e)  Finalmente, los países desarrollados desperdician anualmente 700
millones de toneladas de alimentos, es decir, tres veces más de lo que
produce el África Subsahariana en un año,

La crisis global del capitalismo tiene entre sus causas estructurales
las siguientes:

a)            La acumulación y concentración de la riqueza en pocos
países y en pequeños grupos sociales privilegiados,

b)           La concentración de capital en la producción y
comercialización de recursos y bienes de alta y rápida generación de
riqueza,

c)            Promoción del consumo social masivo y excesivo de
productos con la creencia de que tener más es vivir mejor,

d)           Producción masiva de productos desechables para
enriquecer capitales y acrecentar la huella ecológica,

e)            Aprovechamiento productivo extractivo de recursos
naturales renovables y no renovables excesivo e insostenible con altos
costos ambientales,

f)             Concentración de capital en procesos de especulación
financiera para generar ganancias rápidas y abundantes,

g)            Concentración de conocimientos y tecnologías en los
países ricos y en los grupos sociales más ricos y poderosos,

h)           Promoción de prácticas financieras y esquemas productivos
extractivos y comerciales que deterioran la economía y soberanía de
los Estados, en particular de los países en vías de desarrollo,
monopolizando el control de los recursos naturales y de sus ganancias,

i)              Reducción del rol de los Estados a débiles
reguladores, convirtiendo a los grandes inversores en patrones de casa
ajena y a los Estados y pueblos en  servidores o socios débiles  con
el mito de que la inversión extranjera lo puede resolver todo.

Hermanas y hermanos del mundo: El capitalismo ha creado una
civilización despilfarradora, consumista, excluyente, clientelista,
generadora de opulencia y miseria. Este es el patrón de vida,
producción y consumo que tenemos la necesidad imperiosa de
transformar.

El planeta y la humanidad están en grave peligro de extinción. Los
bosques están en peligro, la biodiversidad está en peligro, los ríos y
los océanos están en peligro y  la tierra está en peligro. Esta
hermosa comunidad humana que habita nuestra Madre Tierra está en
peligro debido a la crisis climática.

Las causas de esta crisis climática están relacionadas directamente
con la acumulación y concentración de la riqueza en pocos países y en
pequeños grupos sociales; con el consumo masivo, excesivo y
dispendioso debido a la creencia de que tener más es vivir mejor; con
la producción contaminante y de bienes desechables para enriquecer
capitales acrecentando la huella ecológica; así como con el
aprovechamiento productivo extractivo excesivo e insostenible de
recursos naturales renovables y no renovables que tiene altos costos
ambientales.

Hermanas y hermanos: El Estado Plurinacional de Bolivia, haciendo eco
de la voz de los pueblos del mundo, asume una obligación ética con el
planeta y propone la necesidad de que el ser humano recupere el
sentido de unidad y pertenencia con la Madre Tierra.

Estamos en un momento crucial para la definición del futuro de nuestro
planeta. En nuestras manos y en nuestras conciencias radica la
responsabilidad de acordar el camino que vamos a seguir para
garantizar la erradicación de la pobreza, la distribución y
redistribución de la riqueza, así como la creación y fortalecimiento
de nuestras condiciones  sociales, materiales y espirituales para
vivir en armonía y equilibrio con la naturaleza.

Los Estados ricos e industrializados deben contribuir a promover la
socialización de la riqueza y el bienestar en armonía con la
naturaleza mientras que los Estados pobres y en desarrollo deben
distribuir la poca riqueza con la que cuentan. No hay futuro para la
humanidad si impera el egoísmo y la codicia, la acumulación y la
ostentación propia de un sistema donde el que tiene más  reina sobre
los desposeídos. Debemos compartir y complementarnos en conocimiento,
en riqueza, en humanidad y en respeto a la naturaleza.

Este 21 de diciembre es el día del inicio del Pachakuti que se traduce
en el despertar del mundo a la cultura de la vida. Es el inicio del
fin del capitalismo salvaje así como de la transición del tiempo de la
violencia entre los seres humanos y de la violencia con la naturaleza
a un nuevo tiempo donde el ser humano constituye una unidad con la
Madre Tierra y todos convivimos en armonía y equilibrio con la
totalidad del cosmos.

Este día es para las sociedades milenarias el momento en que se
producirán en el planeta importantes cambios telúrico-cósmicos y es el
anuncio de que la cultura de la muerte, del hambre y de la injusticia
habrá llegado a su fin. Significa el fin de un estado de cosas y el
inicio de profundos cambios en el mundo.

Asimismo, este nuevo tiempo tiene que ser el inicio del fin de las
monarquías, de las jerarquías, de las oligarquías y de las anarquías
del mercado y del capital.

El Pachakuti ha llegado, y quienes ahora nos reunimos en la Isla
sagrada del Sol, en el Lago Titikaka, somos los Guerreros del Arco
Iris, somos los guerreros del Vivir Bien, somos los insurgentes del
mundo.

En este marco planteamos diez mandatos para enfrentar al capitalismo y
construir la cultura de la vida:

1. EN LO POLÍTICO:

REFUNDAR LA DEMOCRACIA Y LA POLÍTICA, EMPODERANDO A LOS POBRES Y
SIRVIENDO A LOS PUEBLOS

El mundo está viviendo una crisis de los sistemas políticos porque
éstos ya no representan a los pueblos, son elitistas, excluyentes,
gobernados por cúpulas oligárquicas con la visión de servir al
bolsillo de pocos y no de servir al pueblo. Las llamadas democracias
son el pretexto para entregar las riquezas naturales a manos del
capital transnacional. En estas falsas democracias la política se ha
convertido en un instrumento de lucro y no en una vocación de
servicio. Todavía perviven formas anacrónicas de gobiernos que ya no
responden a las demandas que tienen los pueblos del mundo. Debemos
refundar la democracia. No queremos una democracia colonial donde los
políticos son una clase aristócrata y no son militantes de la causa de
los pobres y del servicio a los pobres.

La democracia no es viable si no empodera a los pobres, a los
marginados, sino responde, primero y ante todo, a las urgencias de los
más necesitados. No es democracia aquella en la que unos pocos se
hacen ricos y las mayorías se hacen pobres.

Refundar la democracia, refundar los Estados, refundar las Repúblicas
y refundar la política requiere entre otras las siguientes acciones:

1.       Refundar los sistemas políticos dando sepultura a todas las
formas de jerarquías, monarquías, oligarquías y a la anarquía del
mercado y del capital. La democracia es el gobierno de los pueblos y
no del mercado.

2.       Pasar de la democracia representativa en la que el poder está
al servicio de los intereses de las élites y minorías a la democracia
comunal donde no existen mayorías ni minorías, sino más bien las
decisiones se toman en consenso, y donde se impone la razón y no el
voto.

3.       Promover que la acción política se constituya en un completo
y permanente servicio a la vida, que es, a su vez, un  compromiso
ético, humano y moral con nuestros pueblos,   recuperando los códigos
de nuestros ancestros: no robar, no mentir, no ser flojo y no ser
adulón.

4.       El servicio a la patria no puede entenderse con el servirse
de la patria como si ésta fuera una empresa; los políticos no pueden
emplear los instrumentos administrativos, jurídicos y económicos del
Estado para sus intereses privados y personales.

5.       El pueblo, por intermedio de sus organizaciones sociales y
comunitarias, debe tomar el poder político construyendo nuevas formas
estatales plurinacionales para que nos gobernemos a nosotros mismos en
el marco del mandar obedeciendo.

2. EN LO SOCIAL:

MÁS DERECHOS SOCIALES Y HUMANOS CONTRA LA MERCANTILIZACIÓN DE LAS
NECESIDADES HUMANAS

En el mundo todavía sigue existiendo una realidad insultante y abusiva
que es la de las brechas que existen entre los ricos y los pobres.
Esto se debe a una desigual distribución de los ingresos pero también
a un acceso desigual y discriminador  a los servicios básicos. El
capital y el mercado no resuelven la inequidad y la pobreza, solo
privatizan los servicios y lucran con las necesidades. Ya hemos vivido
dramáticamente la privatización de los servicios básicos y en especial
del agua.

Para resolver las graves inequidades sociales es necesario emprender
entre otras  las siguientes acciones:

1.    Es un imperativo avanzar en el reconocimiento, en la legislación
internacional y en la normativa nacional de los países del mundo, de
que los servicios básicos: el agua, electricidad, comunicaciones y el
saneamiento básico son un derecho humano fundamental de las personas
en todos los rincones del planeta.

2.    En particular el agua debe constituirse en un derecho humano
esencial de las personas porque aporta directamente al desarrollo de
la vida de todos los seres del planeta, y es un insumo fundamental
para la movilización de todos los procesos productivos.

3.    Conjuntamente con el reconocimiento de los servicios básicos
como un derecho humano se debe avanzar en la nacionalización de estos
servicios ya que las administraciones privadas marginan a la mayoría
de la población de su acceso a estos servicios fundamentales para la
vida de las personas al darles un valor económico inalcanzable para
muchos.

4.    Es una necesidad concentrar más recursos económicos en los
Estados y crear mecanismos de distribución de esta riqueza entre las
regiones y la población más necesitada y vulnerable para eliminar en
el mundo, en los próximos años, toda forma de pobreza social, material
y espiritual a través de la democratización de la riqueza económica.

5.    Es necesario desarrollar la formación de un nuevo ser humano
integral que no sea materialista ni consumista y que esté siempre
enfocado en la búsqueda del Vivir Bien con una profunda ética
revolucionaria basada en la armonía y solidaridad, reconociendo que
todos los pueblos del mundo conformamos una gran familia.

6.    Terminar con el monopolio transnacional de la industria
farmacéutica y recuperar y fortalecer nuestros conocimientos y
prácticas medicinales ancestrales y naturales.

3. EN LO CULTURAL Y ESPIRITUAL:

DESCOLONIZAR NUESTROS PUEBLOS Y NUESTRAS CULTURAS PARA  CONSTRUIR EL
SOCIALISMO COMUNITARIO DEL VIVIR BIEN

Hermanas y hermanos: Estamos viviendo en una sociedad donde todo se
globaliza y homogeneiza y donde las identidades culturales parecen ser
resabios del pasado que todos quieren ignorar. Las culturas milenarias
y ancestrales son marginadas de los procesos económicos y políticos y
por lo mismo su fuerza y energía cultural y espiritual es despreciada.
Esto nos ha llevado a una profunda deshumanización en el mundo y a la
discriminación de una riqueza espiritual y cultural que puede darnos
las fuerzas necesarias para detener la brutalidad del capitalismo.
Para ello es necesario:

1.       Descolonizarnos del racismo, fascismo y todo tipo de discriminación.

2.       Descolonizarnos del mercantilismo y consumismo, del lujo, del
egoísmo y de la codicia para promover el Vivir Bien.

3.       Debemos recuperar los conocimientos y códigos de las culturas
milenarias en el mundo para fortalecer la conciencia de las personas y
de las sociedades sobre la Madre Tierra, entendiendo de que es un ser
vivo y sagrado,   de que somos sus hijas e hijos y nos alimentamos de
ella, respetando los ciclos de la naturaleza y comprendiendo de que
todo lo que existe es parte del equilibrio y de la armonía de la vida.
Nacemos del vientre de la Madre Tierra y volvemos a su vientre.

4.       Donde existan múltiples culturas en los países es un
imperativo promover la construcción de Estados Plurinacionales que
respeten el pluralismo social, económico, jurídico y cultural.

4. CON RESPECTO AL MEDIO AMBIENTE:

POR LOS DERECHOS DE LA MADRE TIERRA PARA EL VIVIR BIEN Y CONTRA EL
COLONIALISMO AMBIENTALISTA DE LA ECONOMÍA VERDE

En los últimos años los ideólogos del sistema capitalista han
promovido la “economía verde” como la salvación de este modelo de
sociedad. Esto no significa más que la mercantilización de la
naturaleza en el marco de un capitalismo verde. La economía verde es
la economía de la muerte, porque en el marco de un proteccionismo de
la naturaleza condena a muerte a los pueblos del mundo. Por lo mismo,
condenamos la economía verde como el nuevo colonialismo ambiental y
capitalismo verde. Asimismo, nos preocupa  la crisis climática del
planeta ya que la comunidad humana que habita nuestra Madre Tierra
está en un inminente peligro debido a las consecuencias catastróficas
de los desastres naturales en el mundo.

Para transformar este estado de cosas los pueblos del mundo deben
impulsar las siguientes acciones:

1.    Exigir a los países que han causado la crisis climática a que
cumplan con su responsabilidad histórica de pagar la deuda climática a
los pueblos del sur y también que reduzcan drásticamente sus emisiones
de gases de efecto invernadero en el marco de compromisos
internacionales vinculantes.

2.    Debemos implementar las políticas y acciones necesarias que
prevengan y eviten el agotamiento de los recursos naturales asumiendo
que la vida depende del sostenimiento de la capacidad de regeneración
de los sistemas de vida de la Madre Tierra y del manejo integral y
sustentable de sus componentes. Tenemos que tener siempre presente que
el planeta puede vivir mejor sin los seres humanos pero los seres
humanos no pueden vivir sin el planeta.

3.    Éste es el siglo de la batalla por el reconocimiento universal
de los derechos de la Madre Tierra en toda la legislación, tratados y
acuerdos nacionales e internacionales para que los seres humanos
empecemos a vivir en armonía y equilibrio con el cosmos.

4.    Los países del mundo tenemos que impulsar de forma decidida y
agresiva la no comercialización de las funciones ambientales y
procesos naturales de la Madre Tierra así como el manejo integral y
sustentable de sus componentes. No podemos vender a nuestra sagrada
Madre Tierra solamente con las falsas ilusiones de que los mercados
van a promover algún financiamiento para nuestros pueblos. Nuestros
pueblos y la Madre Tierra no pueden venderse al capitalismo ahora ni
nunca.

5. CON RESPECTO A LOS RECURSOS NATURALES:

LA SOBERANÍA SOBRE LOS RECURSOS NATURALES ES LA CONDICIÓN PARA LA
LIBERACIÓN DE LA DOMINACIÓN COLONIAL Y NEOLIBERAL Y PARA EL DESARROLLO
INTEGRAL DE LOS PUEBLOS

En muchos países del mundo la principal fuente de riqueza económica se
basa en el aprovechamiento de los recursos naturales. Sin embargo, en
la mayoría de los países esta riqueza ha sido saqueada y apropiada por
manos privadas y potencias transnacionales que se enriquecen a costa
de los pueblos. Convocamos a los países a desarrollar las siguientes
acciones con relación a los recursos naturales:

1.    Pasar la propiedad de los recursos naturales al Estado en
beneficio de los pueblos para que ellos estén  orientados al goce y
beneficio de todos.

2.    Impulsar en todos los países del mundo que tienen recursos
naturales estratégicos la puesta en marcha de procesos de
nacionalización, ya que solamente a través de esta nacionalización se
puede quebrar los procesos de colonialismo económico y garantizar el
fortalecimiento del Estado con recursos económicos que, a su vez,
impulsen mayores servicios básicos para los pueblos.

3.    Desarrollar procesos de industrialización de estos recursos
naturales teniendo siempre presente la protección y el respeto a los
derechos de la Madre Tierra.

6. CON RELACIÓN A LA SOBERANÍA ALIMENTARIA:

SABER ALIMENTARSE PARA El VIVIR BIEN IMPULSANDO EL LOGRO DE LA
SOBERANÍA ALIMENTARIA Y EL DERECHO HUMANO A LA ALIMENTACIÓN

La discusión sobre los temas de la seguridad alimentaria se ha
realizado en el mundo desde diferentes perspectivas y enfoques como el
de la seguridad alimentaria, soberanía alimentaria y el derecho humano
a la alimentación.  La alimentación es una parte central en la vida de
las personas y en el logro del Vivir Bien y, por lo mismo, los Estados
y los pueblos deben promover un conjunto de acciones para:

1.    Avanzar en la construcción del “Saber Alimentarse para el Vivir
Bien” recuperando los saberes alimenticios y tecnologías productivas
alimenticias comunitarias, donde los alimentos son medicina y parte de
nuestra identidad cultural.

2.    Cada país debe buscar garantizar los alimentos básicos que
consume su población a través del fortalecimiento de los sistemas
económicos, productivos, sociales, culturales, políticos y ecológicos
de los productores rurales, con énfasis en la agricultura familiar
comunitaria.

3.    Protección de la población de los efectos de la malnutrición con
énfasis en el control de la comercialización de alimentos que dañan la
salud humana.

4.    Sanciones a la especulación financiera basada en la producción y
comercialización de alimentos.

7. CON RESPECTO A LA INTEGRACIÓN Y RELACIONES INTERNACIONALES:

LA ALIANZA DE LOS PUEBLOS DEL SUR CONTRA el intervencionismo, el
neoliberalismo y el colonialismo

Nuestros pueblos ancestrales siempre vivieron integrados en culturas,
integrados en comercio, integrados en solidaridad y en redes de
colaboración. Hoy tenemos que construir y fortalecer nuestros acuerdos
de integración entre los pueblos y comunidades, entre los Estados y
gobiernos, en un marco de apoyo, colaboración y solidaridad para
fortalecer la vida y la humanidad.

Ante la diplomacia de la muerte y de la guerra, del mercantilismo, de
la privatización, del saqueo de los recursos naturales, nosotros
debemos construir la diplomacia de los pueblos del Sur para
fortalecernos desde el Sur.

El Sur no es  ni puede ser un obediente y servil peón de las potencias
del Norte. No somos el depósito de la basura industrial ni nuclear de
las potencias del Norte, ni somos la fuente inagotable de materias
primas para ellas. El Sur está emergiendo con la potencia de los
pueblos y los gobiernos patriotas y soberanos,  y está construyendo
proyectos de integración comercial, productiva, cultural, tecnológica,
económica financiera y social.  Este es un momento en el que los
pueblos del Sur, y  también con los pueblos del Norte, debemos
compartir, apoyarnos y fortalecernos social, económica y
culturalmente.

Una condición para lograr la integración es contar con Estados y
pueblos fuertes, gobiernos nacionalistas, patriotas, socialistas, con
voluntad política y control nacional, con proyecciones y estrategias
de alianzas regionales que configuran un sur que construye proyectos
de poder y de integración regional.

La potencia del Sur es su soberanía, el derecho al desarrollo, el
apoyo y la solidaridad de los pueblos y los Estados. El Sur está
fortalecido, el Sur está hermanado. No habrá Sur fuerte si no hay
soberanía, patriotismo, nacionalismo, voluntad de los pueblos y de los
Estados de romper las cadenas de la servidumbre colonial y neoliberal.

Para lograr la integración Sur-Sur debemos promover las siguientes acciones.

1.    Conformar coaliciones y alianzas poderosas para suscribir
Tratados de la Vida compartir conocimientos, tecnología y provisión de
recursos financieros y no Tratados de Libre Comercio que son tratados
de la muerte para los pueblos del Sur y también para los pueblos del
Norte.

2.    Construir un mecanismo para el desarrollo integral y la
integración entre los Estados y pueblos del Sur que incluya las áreas
de conocimientos, tecnologías, energía, producción de alimentos,
financiamiento, salud y educación entre otros.

3.      Avanzar en el hermanamiento de los pueblos del Sur con los
pueblos del Norte para destruir el imperialismo y construir el
horizonte civilizatorio del Vivir Bien en armonía y equilibrio con la
Madre Tierra.

8. CON RESPECTO AL CONOCIMIENTO Y TECNOLOGÍA:

El Conocimiento y la Tecnología son instrumentos fundamentales para
lograr el desarrollo integral, la erradicación de la pobreza y del
hambre

El conocimiento y la tecnología son fundamentales para la provisión de
medios de comunicación, educación, servicios básicos y para el
emprendimiento industrial, los emprendimientos energéticos, la
transformación de las materias primas y la producción de alimentos; en
definitiva para impulsar nuestras economías. Hoy en día los países
desarrollados protegen ciegamente sus tecnologías a través de patentes
y licencias y nos impiden acceder a ellas. Si queremos tecnología
tenemos que entrar a sus mercados de tecnologías. No hay solidaridad,
no hay complementariedad tecnológica posible con los países
desarrollados. El monopolio de la tecnología es un instrumento de
poder para controlar a los países en desarrollo. Las potencias
transnacionales de los países ricos y desarrollados y el imperialismo
no comparten tecnología ya que sólo quieren venderla para dominarnos y
crear dependencia.

Por ello, hoy más que nunca, es fundamental impulsar las siguientes acciones:

1.    Construir la convergencia entre los conocimientos, saberes,
técnicas y tecnologías ancestrales y comunitarias con las prácticas y
tecnologías de la ciencia moderna para contribuir a la creación de
condiciones para Vivir Bien y protección de la Madre Tierra.

2.    Desarrollar conocimientos y tecnologías propias rompiendo la
dependencia tecnológica a las potencias transnacionales del norte.

3.    Contra el egoísmo mercantilista de las potencias transnacionales
del Norte construiremos el colaboracionismo, la solidaridad y la
complementariedad de los pueblos y los países del Sur conjuntamente
con los pueblos del Norte.

9. CON RESPECTO A LA INSTITUCIONALIDAD INTERNACIONAL:

DEBEMOS CONSTRUIR UNA INSTITUCIONALIDAD MUNDIAL DE LOS PUEBLOS, DE LOS
POBRES, DE LA MADRE TIERRA. NO ACEPTAMOS NI PERMITIMOS EL
INTERVENCIONISMO NI EL NEOLIBERALISMO DE LAS NACIONES UNIDAS Y DE LA
INSTITUCIONALIDAD DEL IMPERIO DEL CAPITAL

La institucionalidad mundial colonial  está diseñada para someter y
engañar a los pueblos. A nombre de la libertad y la democracia
organismos como la OTAN e incluso la ONU, a través del famoso Consejo
de Seguridad, invaden países, destruyen pueblos, legalizan y amparan
las masacres. No se debe permitir ni admitir la construcción de bases
militares e industria bélica para dominar a los pueblos con el
pretexto de la seguridad nacional. Primero está la seguridad de los
pueblos, la vida y la Madre Tierra. El armamentismo es el negocio de
la muerte que enriquece al capitalismo y destruye el planeta.

La maquinaria institucional mundial de las llamadas Naciones Unidas
está diseñada para destruir la voluntad soberana de los pueblos. Ahí
trabaja una burocracia al servicio del capital y del imperialismo. Los
pueblos del mundo no aceptamos que organismos internacionales se
adjudiquen el derecho  de la invasión y de la intervención. La ONU no
tiene moral para imponer. Los pueblos del mundo no aceptamos esa
institucionalidad elitista de los burócratas del imperio.

De las entrañas de la ONU nació la economía verde privatizadora, que
nosotros la entendemos como la economía negra de la muerte; de esas
entrañas nacen las recetas de la privatización y del intervencionismo.
La ONU parece ser la Organización para las Naciones Ricas y Poderosas,
quizás debería llamarse ONI, Organización de las Naciones
Imperialistas. Esa ONU nosotros no queremos, la desconocemos.

Esa burocracia neoliberal, la burocracia de la economía verde y de la
privatización, la burocracia que promueve  los ajustes estructurales,
esos funcionarios del capital e ideólogos de la dominación y la
pobreza, actúan con la convicción patriarcal y colonial de que los
pueblos y países en desarrollo somos incapaces y estúpidos y que para
salir de la pobreza debemos seguir fielmente sus recetas del
desarrollo.

Para construir una nueva institucionalidad de los pueblos del mundo
hacia el Vivir Bien debemos desarrollar las siguientes acciones.

1.    Construir las condiciones institucionales y jurídicas para que
nuestros pueblos y países vivan con dignidad y soberanía sin
intervencionismo y sin bases militares extranjeras.

2.    Liberarnos de las ataduras ideológicas y políticas de los
organismos mundiales financieros como el BM y el FMI y de sus
satélites e intelectuales de la dominación neoliberal construyendo
nuestras propias instituciones para el diseño y asesoramiento de
políticas hacia el Vivir Bien.

3.    Construir una Organización Mundial de los Pobres, una
Organización Mundial de la Justicia, una Organización Mundial de la
Soberanía de los Pueblos, una Organización Mundial de la Madre Tierra,
una Organización de la Asamblea de los Pueblos del Mundo.

10. EN LO ECONÓMICO FINANCIERO:

EL DESARROLLO ECONÓMICO NO DEBE ESTAR ORIENTADO AL MERCADO, AL CAPITAL
Y A LA GANANCIA; EL DESARROLLO DEBE SER INTEGRAL Y ESTAR ORIENTADO A
LA FELICIDAD DE LA GENTE, A LA ARMONÍA Y AL EQUILIBRIO CON LA MADRE
TIERRA

El capitalismo sólo globaliza la pobreza, el hambre, la injusticia
social, destruye los derechos humanos, los derechos sociales,
económicos, culturales, destruye el medio ambiente. El capitalismo
salvaje crea pobreza y hambre. El sistema financiero capitalista
mundial es colonialista e imperialista, es un arma de los países
poderosos para someter a los países en desarrollo y a los pueblos,
para privatizar y mercantilizar, para someternos al control de las
oligarquías y a la anarquía mercantilista del capital.

Por eso, debemos desconocer y desmontar el sistema financiero
internacional y sus satélites: el FMI y el BM.

Llamamos a los pueblos y a los gobiernos del mundo a romper las
cadenas de la esclavitud del colonialismo financiero, ya que sólo la
soberanía financiera y económica podrá permitirnos  decidir
soberanamente nuestro futuro.

Para lograr la soberanía en lo económico y lo financiero, debemos
encarar las siguientes acciones:

1.      Se debe configurar un nuevo orden económico y financiero
internacional basado en los principios de equidad, soberanía nacional,
intereses comunes, armonía con la naturaleza, cooperación y
solidaridad entre los Estados y pueblos. Este nuevo orden debe estar
orientado a cambiar los patrones de producción y consumo no
sustentables, a disminuir sustancialmente la brecha entre ricos y
pobres, y entre los países desarrollados y en vías de desarrollo.

2.      Debemos construir una nueva arquitectura y sistema financiero
mundial, regional y nacional que esté libre de las ataduras y de los
tentáculos de poder del BM y el FMI. La nueva arquitectura y el nuevo
orden financiero de los pueblos y para los pueblos.

3.      Es imprescindible construir nuevos marcos legales e
institucionales en el nivel nacional e internacional y desarrollar un
sistema de  regulación y monitoreo del sector financiero. Los Estados
y los pueblos deben controlar las finanzas privadas y no someterse al
servilismo colonial del gobierno financiero de los intereses privados.

4.      Debemos liberarnos de esa atadura colonial llamada Deuda
Externa, que sólo sirve para chantajearnos, obligarnos a entregar
nuestras riquezas, privatizar nuestros recursos naturales y destruir
la soberanía de los pueblos y los Estados. La Deuda Externa colonial
es el mecanismo de exacción y empobrecimiento que azota a los países
en vías de desarrollo y limita su acceso al desarrollo. Nuestro
llamado es a cancelar esta Deuda Externa injusta. No más inequidad. No
más pobreza. Es hora de distribuir la riqueza.

5.      Los países en desarrollo debemos crear nuestros propios
instrumentos financieros. Debemos crear el Banco Mundial de los Pobres
y de los Pueblos Soberanos del Mundo. No podemos depender de los
donativos y de los préstamos condicionados del sistema financiero
colonial capitalista. Debemos unirnos, integrarnos y eso implica
también la construcción de nuestros propios sistemas financieros
populares, comunitarios, estatales y soberanos.

6.      Construir y fortalecer mercados regionales solidarios y
complementarios, sustituyendo las políticas de competitividad
promovidas por el capitalismo por políticas de  complementariedad que
nacen del horizonte civilizatorio del Vivir Bien

Nuestra visión del Socialismo Comunitario del Vivir Bien está basada
en los derechos y no en el mercado, está basada en la realización
plena de la felicidad de la gente, de los pueblos y poblaciones, a
través del cumplimiento integral de los derechos de los pueblos, las
personas, los Estados y la Madre Tierra, de manera complementaria,
incluyente e interdependiente.

La nueva época es la del poder del trabajo, el poder de las
comunidades, el poder de la solidaridad de los pueblos y de la
comunión de todos los seres vivos para que juntos constituyamos la
Madre Tierra y el Socialismo Comunitario  del Vivir Bien.

Hermanas y hermanos: Les agradezco su paciencia para  escuchar este
Manifiesto de la Isla del Sol que expresa diez mandamientos por la
Vida y por la Humanidad. Es un Manifiesto basado en la experiencia del
pueblo boliviano que puede apoyar la liberación de  todos los pueblos
del mundo.

Hermanas y hermanos, dirigentes del Abya Yala, de América y del mundo,
como pueblo y como fuerzas sociales tenemos una enorme
responsabilidad: salvar el planeta para salvar la vida y la humanidad;
por eso agradecemos su presencia en este día histórico del Solsticio
de Verano, inicio del tiempo del Pachakuti.

Finalmente,  quiero agradecer a las comunidades indígenas originarias
de la Isla del Sol por habernos permitido compartir nuestras
vivencias. Agradezco a las organizaciones sociales,   a las Fuerzas
Armadas, a los ministerios, a nuestros dirigentes departamentales y
nacionales por organizar una linda fiesta de esperanza para los
pueblos del mundo.

Ayúdenme a decir:

¡Jallalla pueblos del mundo!

¡Kausachun pueblos del Mundo!

Evo Morales

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