3/19/2013

BARRANCABERMEJA, SANTANDER. MARZO 16 Y 17 DE 2013.

Motivados por la grave situación que afronta el país y en especial nuestra  región, en relación con el prolongado conflicto armado, político, social y  económico, sumado a la victimización de las comunidades, hemos asumido y  afrontando la peor parte de la guerra; impulsadas por nuestra  responsabilidad democrática y comunitaria, acatando los compromisos  asumidos en el Congreso de los Pueblos que en 2010 mandató “realizar (como  organizaciones sociales populares) todas las acciones políticas civiles  para construir un camino hacia la solución política y negociada del  conflicto social y armado”, las comunidades y organizaciones del Magdalena  Medio, Nordeste Antioqueño, Sur de Bolívar, Bajo Cauca Antioqueño, Sur del  Cesar y Santander,  compartimos nuestra posición y apuestas organizativas  frente al momento histórico que enmarca la consecución de la solución al  conflicto en Colombia.


Asumimos el buen vivir entendido como una propuesta de vida alternativa,  basada en una relación armónica con el medio ambiente y los seres humanos.  Es una nueva forma de producir y consumir, que tiene en cuenta los  derechos humanos y los de  la Madre Tierra. El buen vivir y la paz exigen  la participación y acción de todas las personas de la comunidad,  a partir  de  los núcleos más pequeños de la sociedad, sin excluir ni suplantar a  ninguno de los actores que la componen. En el contexto que nos  encontramos, la paz no sólo se soluciona con la suma de voluntades, está  determinada por condiciones estructurales que deben resolverse  para la  construcción de la paz.


CONSIDERANDO QUE:

1.      El desarrollo capitalista y la entrega de más extensiones de tierra a  las multinacionales No mejora la economía de nuestra región, por el  contrario genera un fenómeno de transculturización (desarraigo y  exclusión) y un cambio de vocación de nuestros campesinos, es decir una  nueva forma de desplazamiento al salir de sus tierras para entregar su  fuerza de trabajo a las empresas.

2.      en la región subsisten los factores generadores del conflicto social y  político que han derivado en la victimización de las comunidades, a través  del desplazamiento, el despojo, la criminalización, el homicidio, la  tortura, la desaparición forzada, la negación de los derechos civiles,  políticos, sociales, económicos, culturales y ambientales; y  posteriormente los derechos contemplados en las normas dirigidas a  subsanar los daños causados a las víctimas; y que se suma a ello la apatía  de las instituciones del Estado para desarrollar las políticas públicas  que den cumplimiento a las exigencias de las comunidades en aras de dar  término al permanente e histórico abandono del Estado

3.      Nuestra madre tierra se encuentra contaminada y amenazada por políticas  de destrucción, saqueo y despojo. Reconocemos el agua y la naturaleza como  fuente de vida y paz para todos los seres que habitamos el planeta. Nos  movilizamos para defender nuestros territorios exigiendo la expulsión de  todas las empresas multinacionales que atentan contra el equilibrio, la  armonía y la vida de los seres vivos.

 4.      Los movimientos sociales han asumido el reto de  fortalecer su base  social, sus liderazgos y agruparse para posicionar su papel protagónico en  los cambios y reivindicaciones que históricamente le han sido arrebatadas,   constituyendo una  fuerza social y política que va directamente a la lucha por la defensa de sus derechos fundamentales, sociales, económicos y  políticos en pro de la vida digna.

5.      El individualismo, la corrupción, el desarraigo  territorial y la  pérdida de valores como la solidaridad, el trabajo colectivo, el apoyo  mutuo y el respeto por la naturaleza; son un obstáculo que hay que superar  para construir buen vivir y paz. El buen vivir no es lo mismo que vivir  bien, la paz  que se busca no es una paz impuesta desde arriba, ni una paz  individual al margen de las problemáticas y la realidad que aqueja al  conjunto de la sociedad.
MANDATAMOS:

1.      Promover la creación de medios de comunicación alternativos para  a  través de estos dar a conocer estas problemáticas y sensibilizar la  comunidad en la defensa de los recursos naturales.
2.      Impulsar en el senado la Ley Marco de Hidrocarburos.
3.      Replantear la actual legislación minera para que de esta manera no se  acabe con la pequeña mineria que lleva vinculos ancestrales y artesanales.
4.      Ambientar en el pais las coorporaciones de defensa regionales del  ambiente CAR las cuales deben ser descentralizadas y dotadas como  herramientas sancionatorias y de control para que  se elimine la  corrupcion y politiqueria existente, a su vez desde lo local construir las  veedurias ambientales.
5.      Generar mecanismos jurídicos que garanticen blindar que los campesinos
se queden en el territorio, ejemplo la creación de reserva campesinas para
darle garantías a los campesinos de sus tierras.

6.      Construir una propuesta legislativa que obligue a las empresas que
explotan nuestros recursos a desarrollar un programa de iniciativas
populares  que distribuya mejor la riqueza que explotan y se vea reflejada
en la zona ejemplos: hospitales, escuelas, vías, y alternativas de empleo
diferentes a la de su explotación.

7.      Avanzar de manera articulada y solidaria, desde nuestros espacios
organizativos hacia el fortalecimiento de los escenarios de participación
e incidencia política para la superación de las problemáticas que afectan
el buen vivir, y para la defensa de los derechos consagrados desde el
marco constitucional.

8.      Reafirmar nuestra exigencia al Estado colombiano para que responda por
su función constitucional de garantizar el cumplimiento de sus políticas
sociales que permitan el acceso: trabajo digno; salud integral; educación
completa y de calidad; vivienda saludable; ambiente sano y convivencia en
paz.

9.      Exigir al Estado que asuma responsablemente su papel constitucional de
garante en el cumplimiento de políticas públicas dirigidas al respeto de
los derechos humanos, el derecho internacional humanitario y la atención
integral a las víctimas, según lo dispuesto en el marco normativo nacional
e internacional.

10.     Reconocer el agua como un derecho fundamental para la vida, por eso
mandatamos que todos somos defensores del agua y continuaremos luchando y
movilizándonos hasta expulsar la gran minería de las fuentes hídricas,
páramos y ecosistemas esenciales de vida.

11.     Promulgar y aplicar el reconocimiento de los derechos de la madre
tierra en Colombia y así garantizar territorios autónomos y soberanos para
la existencia de nuestra vida y la de las generaciones futuras.

12.     Definir mecanismos para la participación efectiva de los movimientos
sociales y políticos en los procesos de negociación con los grupos
insurgentes, así como la vinculación a los escenarios de verificación y
seguimiento a los acuerdos pactados.

13.     Participar como mediadores, interlocutores y garantes antes conflictos
que puedan generar hechos de violencia en nuestras comunidades.

14.     Promover escenarios de diálogo regional que aporten al fortalecimiento
del proceso de negociación y solución política al conflicto armado.

15.     Construir un programa mínimo y una agenda social y política para la
paz y la lucha que conduzcan al buen vivir que soñamos.

16.     Adelantar el cese bilateral al fuego y la no señalización de los
movimientos y organizaciones sociales.

17.     Continuar participando de los escenarios de debate, ratificando
nuestro compromiso y expresando nuestro rechazo a la teoría de que la paz
sólo se relaciona con la dejación de las armas y reconociendo que tenemos
un compromiso y un vínculo estrecho con la madre naturaleza.

18.     Definir y construir la paz desde las particularidades de cada región.

19.     Continuar con la movilización y la acción en pro de la construcción de
paz en nuestros territorios.

20.     Realizar diferentes acciones que vayan más allá de las palabras y
discursos, para que las exigencias y necesidades de la población  sean
visibles ante los diferentes actores sociales, políticos y económicos.

21.     Empoderar a nuestras comunidades y nuestros pueblos por la defensa de
los derechos humanos.

22.     Construir planes de vida para los territorios y sus comunidades que
rompan con el actual modelo económico, social, cultural y político del
capitalismo.

23.     Generar una economía alternativa que tenga como principios la
solidaridad, la diversidad, la armonía y respeto con en el medio ambiente
y los seres vivos, la construcción de modelos productivos que no busquen
la acumulación y explotación del suelo sino que vayan encaminados a
fortalecer el ejercicio de autonomía y soberanía alimentaria.

24.     Pensar y decidir la organización de nuestro territorio desde las
apuestas comunitarias, en este sentido se plantea la realización de un
proceso de organización territorial que supere los vacios y las
problemáticas que genera el actual ordenamiento territorial del país.

25.     Rescatar la cultura ancestral retomando los elementos que nos ayuden
en las prácticas hacia la construcción del buen vivir, acordes a las
realidades, el momento histórico y las particularidades y diversidades de
las comunidades.

26.     Exigir una redistribución del presupuesto de la nación, destinando
mayor cantidad de dinero a la inversión social para el desarrollo de sus
proyectos comunitarios, con el fin de satisfacer las necesidades
primordiales del ser humano; así como la inversión en infraestructura
propia para garantizar que tanto en el campo como en la ciudad existan los
medios adecuados para materializar los proyectos de vida.

El Congreso Regional para la paz realizado en Barrancabermeja, llama a
todos los pueblos a asumir la realización de una acción nacional donde
legislemos por la construcción del país que queremos.


BARRANCABERMEJA, SANTANDER. MARZO 17 DE 2013

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