4/28/2013

Ya casi se cumplen dos meses del levantamiento del paro y el gobierno aún no ha cumplido con el único acuerdo al que se comprometió en la mesa de negociación, con la que se levantó el paro. El consenso entre el gobierno y los caficultores fijó un techo de 700.000 pesos para la carga de café.
Esto representaba un avance mínimamente aportaba al sostenimiento de las familias caficultoras teniendo en cuenta los altos precios de los insumos. Lo que no dijo el gobierno en la mesa es que había muchas condiciones para realizar este pago. Primero, los caficultores deben tener una cédula cafetera para poder cobrar lo acordado.

Al vender la carga deben reclamar una factura con NIT, llevarla luego a la Federación Nacional en Bogotá, para que luego ya puedan recibir el pago. Los productores que no tienen cédula cafetera tienen que entregar la factura al técnico delegado de la zona para que haga el trámite con la federación, el pago llega al técnico por ser el intermediario, así que las personas deben acudir a este para reclamar el pago.
Como se puede ver, el único punto acordado ha traído nuevas trabas, una larga lista de trámites que se parecen a los que nos toca hacer para que las EPS nos atiendan. Pérdida de tiempo y dinero en la desgastarte tramitología para que finalmente la gente no pueda cobrar lo que merece.
Frente a los obstáculos en el pago y la demora que representan, los caficultores han optado por reunir sus cosechas tratando de tener más de una carga para vender y así evitar perder su esfuerzo en estos trámites. Pero esta no es la única dificultad.
Se ha visto que comerciantes, que compran el café en menores cantidades están cobrando el subsidio, incluso están trayendo café del Ecuador con lo cual logran reunir grandes cantidades y cobran con libertad, en una gran suma, ¡el subsidio que es para los productores!
El aumento del pago del subsidio por carga es el único punto de los 5 de la agenda de los caficultores que el gobierno cedió a negociar. Como mínimo debería realizarse directamente con ellos y sin trabas. Pero la administración de este pago lo único que demuestra es la miserablesa de los que dirigen la federación y que han ganado su posición gracias a los productores.
La indignación y la decepción es tal que muchos productores manifiestan que ven perdido todo su esfuerzo en el paro nacional, de 11 días entre el 25 de febrero y el 8 de marzo. Así lo afirma Albeiro Marulanda un caficultor del Líbano Tolima
Tejido de Comunicación - ACIN

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