1/16/2014

En el momento colectivo más emotivo del Viaje a Pie por los caminos de la memoria y la esperanza del retorno hacia la vereda el Congal del Corregimiento de Florencia (Samaná) en el Oriente de Caldas, Omaira elevó altiva, segura y firme su voz campesina para hablar de la esperanza hacia el porvenir de decenas de familias que quieren retornar hacia sus veredas después de 12 años de desplazamiento: “Si el Congal vuelve a levantarse, yo vuelvo a esta tierra”.

Las emociones múltiples que generaron el asombro de las familias campesinas con los Lenguajes Alternativos, la alegría de recorrer las montañas, las relaciones Campo-Ciudad /Ciudad-Campo vivida por jóvenes de Bogotá, Manizales, Tolima, Boyacá, Soacha y Samaná, la nostalgia por las víctimas de la muerte criminal y lo dolores de sus familias, con las palabras de Omaira elevaron un grito colectivo de júbilo y celebración, premonitorio a la fiesta del retorno.
El pasado 11 de diciembre, con el acompañamiento del Viaje a Pie - Legión del Afecto, la vereda El Congal se convirtió en un escenario de fiesta y conmemoración. Hace 12 años ante la dramática escena de la quema del caserío por grupos paramilitares y del asesinato decenas de campesinos entre ellos los hermanos Gilberto y Diego Lopez, la única opción para salvar la vida fue salir corriendo. En esta ocasión desde las 2 de la mañana empezaron las avanzadas al Congal. Las manos campesinas y legionarias urbanas, haciendo frente a los derrumbes y pantanosos caminos arribaron para cargar el agua, la leña, los alimentos para la fiesta del Ágape y los múltiples colores para revivir con alegría el reencuentro con el Congal. Saliendo del corregimiento de Florencia (Samaná) fueron apareciendo, el Puente del Guiaco, las veredas del El Bosque, San Lorenzo, Alto Bonito, La Quiebra y La Floresta. Todas estas veredas en el pasado se articularon en el Congal, centro de abastecimiento de alimentos de intercambios comerciales de encuentro cultural.

Este Viaje a Pie por los caminos de herradura construidos por la laboriosas manos campesinas en los tiempos de la arriería y la colonización nos reencontró con las 4 paredes de la escuela del Congal que con fotografías del pasado rememoraron los pasajes bellos de la historia y la cultura del café, del maíz, el frijol y la yuca. Estas fotografías recolectadas por las familias campesinas fortalecían el relato nostálgico, muchas veces acompañado del llanto de los retornantes que evocaban como el lugar era el punto de encuentro para la fiesta, para el intercambio de alimentos, para estudiar, para el buen vivir. Con los Lenguajes Alternativos entre Bambucos, Carrangas, Brake Dance, Coplas, Trovas, Show de Circo con payasos, lanzafuegos, zanqueros y malabaristas en un dialogo Piel a Piel entre los legionarios y los retornantes, se presentó un escenario para el desahogo de las familias campesinas desplazadas. Poco a poco se fue rompiendo el silencio y la desconfianza y fue aflorando las ganas de volver. Entre los viejos se afirmaba “Nosotros vamos a volver, eso va a ser un hecho”.

 En el momento del Ágape las mas de 300 personas entre habitantes de las veredas cercanas al Congal, niñas y niños que por primera vez arribaron al lugar, jóvenes que hicieron su infancia en estas tierras montañosas y abuelos y abuelas que construyeron sus sueños en ese territorios, compartieron el ritual del alimento compartido que llenó de vida el lugar y evocó los pasajes prósperos y felices del pasado. Al regresar a Florencia, entre las y los legionarios el dialogo sobre el Viaje a Pie afirmó que “Volver al campo es hablar de paz”. Desde jóvenes de la ciudad se afirmaba como las emociones contradictorias explicaban los horrores de la guerra: Yo fui al cementerio, que esta abandonado y enmatonado y he sentido un dolor muy grande. Con la actividad me sentí contento y a la vez aburrido.

En Manizales hemos estado apoyando a los afectados por los derrumbes, pero aquí ha sido más triste, ver las construcciones derrumbadas, ver la iglesia, la escuela destruida. Es increíble ver lo que pasó allá. Duele ver por qué a personas con tanta humildad les sucedió eso. Pienso en que sintieron los que no querían salir, se siente impotencia, yo como legionaria quiero dar más. Con la actividad nos encontramos en el afecto y la sensibilidad. Las reflexiones sobre el actuar legionario se reforzaron meditando sobre a quienes se les presenta los lenguajes, todo tiene su sentido, su explicación, su porqué: Ritualizar y Sacralizar siempre es muy importante.  La alegría de los y las jovenes se volvió intensa al evocar a Omaira y su afirmación para retornar a su tierra. Como jóvenes y comunidades en movimiento quieren acompañar el retorno al Congal como en el principio del Viaje a Pie –Legión del Afecto en el Oriente Antioqueño hace 13 años.

De los mínimos para el retorno entre las familias campesinas se habla de 3 propuestas: 1.La adecuación de la carretera de los aproximados 5 kilómetros desde la “la quiebra del caballo o la punta” hasta el antiguo cacería del Congal que desde antes del desplazamiento ya estaban planeados para comunicar la vereda con Florencia. En este punto la Legión del Afecto ha aceptado la invitación de las familias campesinas a “combites” (trabajo de mano cruzada o mingas) de adecuación de la carretera y de las primeras fincas del Congal. La alegría y la esperanza del retorno ha germinado de nuevo esta pequeña vereda del Oriente de Caldas 2. El apoyo para construir viviendas dignas que les permitan a las familias retornantes hacer el trabajo de recuperación de la agricultura familiar y 3. Una propuesta económica para garantizar los primeros pasos, mientras el propio trabajo campesino permite de nuevo fortalecer el retorno.

 De los desafíos profundos, superar el miedo y la desconfianza propia de la guerra, construir escenarios profundos de reconciliación, sacralización y ritualización de los lugares de la muerte y la superación del el abandono estructural del campesinado que en la región expulsa día a día a los jóvenes del Oriente de Caldas que no ven posibilidades reales de formar planes de vida en estos territorios. La amenaza a la vida y cultura campesina es una constante entre la guerra, sus recuerdos y la falta de apoyo real a sus econ Por el Achiote Coletivo Agrario Abya Yala

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