4/15/2014

Por Cubio - Colectivo Agrario Abya Yala

El gobierno nacional durante los últimos días viene en una carrera contra el tiempo realizando el lanzamiento del pacto agrario en las zonas mas sensibles del agro en el país con la conformación de los consejos municipales y departamentales de desarrollo rural, con lo cual busca calmar los ánimos ante el llamado a un nuevo paro agrario nacional.

El “pacto agrario por el agro y el desarrollo rural”, anunciado por el gobierno de Juan Manuel Santos como la solución a los problemas del agro en el país que suscitaron la oleada de protestas y paros durante el año 2013,   ha sido la estrategia del gobierno para  calmar los ánimos encendidos durante el paro agrario y de esa forma desmovilizar y confundir a la población. 

Lanzado oficialmente durante el mes de octubre del año 2013, en un acto donde asistieron los principales gremios de la producción agropecuaria y tan solo contó con la asistencia de unos pocos pequeños productores quienes pronto salieron molestos por la forma excluyente como está planteado. - Es un pacto de corbatas, donde las ruanas y ponchos no tienen cabida-, manifestaban los campesinos. 
 
Desde el principio el gobierno anunció con el pacto un paquete de reformas para el desarrollo rural, sin embargo dentro de sus propuestas no ha contemplado ninguna solución de fondo a los problemas agrarios del país.

Ante el temor a un nuevo paro agrario nacional convocado por parte de las organizaciones agrupadas en la cumbre agraria campesina, étnica y popular de no cumplirse los puntos del pliego unitario de peticiones,  el gobierno nacional de forma apresurada está realizando en todo el país el  lanzamiento del pacto agrario con la conformación de los consejos municipales de desarrollo rural CMDR y los consejos departamentales de desarrollo rural CONSEA.

Estos concejos municipales y departamentales de desarrollo rural pretenden ser los espacios de participación de las comunidades rurales en la  construcción de las reformas a la política agropecuaria e incidir en la construcción del plan nacional  de desarrollo para el periodo 2014-2018.

Esto eventos son verdaderos espectáculos donde se invita a los agricultores a participar y debatir en mesas de trabajo para que participen y hagan sus propuestas, pero en realidad todo está determinado con anterioridad y es decidido de forma arbitraria, pues los miembros de los concejos municipales y departamentales de desarrollo rural  son elegidos con anterioridad entre personajes que no representan realmente los intereses de las comunidades. Y por el contrario pertenecen a los sectores terratenientes y agroindustriales de cada región.

Este pacto agrario se mueve con el afán del gobierno de Santos por desmovilizar y confundir a la población rural y evitar así un paro contundente que podría poner en peligro sus intereses reeleccionistas.

El gobierno nacional y sus diferentes instancias, se apresuran a movilizar los recursos del presupuesto nacional. Han anunciado 1 billon de pesos el presupuesto para la bolsa de proyectos del pacto agrario para el año 2014, que estarán dispuestos para que las alcaldías municipales y gobernaciones departamentales presenten proyectos encaminados a fortalecer el sector agropecuario. Sin embargo estos recursos ya están amarrados y quedan en manos de los mismos de siempre.

El país entero y los sectores agropecuarios no pueden dejarse confundir, en época reeleccionista el lobo se viste de oveja y se disfraza de promesas que duraran hasta la reelección, cuando los acuerdos firmados quedaran en el olvido y continuaremos con otro plan de desarrollo que profundizara el libre comercio y el neoliberalismo y seguirá sumiendo en la miseria a los agricultores colombianos.  



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