7/10/2014

Por Yuca Brava 
Colectivo Agrario Abya Yala

Preocupa ver cada vez más materializada la apuesta del gobierno nacional en relación con el plan lineal de la "distribución de la propiedad de la tierra" vinculado con la Ley de Víctimas y que viene proyectando el denominado Mercado de Tierras como la propuesta "innovadora" que llevará a Colombia a una supuesta equidad en la distribución y formalidad en la tenencia de la tierra*.  

OJO! En este 2014, se llevará a cabo la Formulación del Plan de Ordenamiento Social de la Propiedad que contará con el apoyo del Instituto de Investigaciones Urbanas de la Universidad Nacional (ver abajo) y una ejecución de talleres de validación regional en el Tolima y Meta.Es decir el mercado de tierras se viene en en forma!!! Que no es más que el allanamiento total de todos los obstáculos formales -en economía son costos de transacción-, para el sellamiento jurídico de un cambio definitivo en el uso y propiedad de la tierra.
O sea, cambiar la UAF, para luego cambiar los POT para "orientar la inversión de recursos y cadenas productivas y fortalecer procesos de planeación estratégica del uso agropecuario" es decir consolidar el acaparamiento de tierras para el agronegocio andando que viene andando. Para ello será importante ver la experiencia brasilera, ampliamente divulgada y criticada, sobre las perversidades de tal modelo. 

Aquí un autor brasilero crítico, Joao Márcio Mendes:


*Absalón Machado fue de los primeritos en empezar con este temita junto con Alejandro Reyes y vean ya donde va!!




Agencia de Noticias Universidad Nacional


Bogotá D. C., dic. 18 de 2013 - Agencia de Noticias UN- Metodología desarrollada por la U.N. muestra que de 700 mil hectáreas estudiadas en el Cauca y el Tolima, el 50% son aptas para cultivos como caña, mango, café, cítricos, cacao, caucho, arroz y ganadería con pastos mejorados.
La metodología trabajada por la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia, en convenio con la UPRA (Unidad de Planificación Rural Agropecuaria), entidad adscrita al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MADR), se aplicará en todo el país para la significación de usos agropecuarios. 



El objetivo es ordenar el uso de la tierra en Colombia por medio de la caracterización de las áreas y la zonificación, que indican los sectores más apropiados para cada uno de los usos que se puedan dar. 
Luis Joel Martínez, profesor asociado de la Facultad de Ciencias Agrarias en el área de Geomática, en conjunto con un grupo de profesores, estudiantes de la facultad y contratistas, son los encargados del desarrollo de este sistema. 


Dos aplicaciones iniciales realizadas por este grupo en el norte del Cauca y el sur del Tolima arrojaron como resultado mapas con las indicaciones de las zonas apropiadas. Cultivos, número de hectáreas, costos, ingresos, ganancias y limitantes existentes son los elementos que ofrece la metodología como base para que los departamentos, municipios y secretarías de agricultura organicen, planifiquen y mejoren el campo agropecuario. 

Un ejemplo es la evaluación de la zona de Chaparral y municipios aledaños en el Tolima, que actualmente ya cuenta con la zonificación en mapas donde se indican los lugares aptos para el cultivo de la guanábana, producto que se considera un potencial con buen mercado y que no existe en la zona. 

Según el profesor Martínez, factores de tipo social y económico han hecho que no toda la tierra sea aprovechada. “Encontramos que en estos lugares realidades como la población desplazada, áreas de minifundios con tierras poco cultivadas, pocos incentivos al sector agropecuario y poco apoyo gubernamental son obstáculos para desarrollar este tipo de proyectos y optimizar la mayor cantidad de tierra”, afirma el profesor. 


El objeto fundamental de la evaluación de tierras parte de la vocación de las unidades de tierra del mapa de suelos escala 1:100.000 del Instituto Geográfico Agustín Codazzi. 
Se busca, entre otros aspectos, identificar los requerimientos generales de distintos tipos de productos y cultivos, además de variables socioeconómicas y ambientales que definen las opciones en donde la utilización sea la más óptima en materia productiva. 
Para Felipe Fonseca Fino, director general de la UPRA, la evaluación de tierras espera darle soporte y sustento técnico a las decisiones en materia de uso eficiente del suelo rural, de modo que el MADR pueda formular políticas y los institutos o entidades adscritas las ejecuten en el territorio. 
“Vemos la necesidad que tiene Colombia de contar con este tipo de instrumentos que orienten un uso adecuado y eficiente de los suelos rurales. Así se puede planificar el ordenamiento productivo y tener restricciones para orientar políticas de desarrollo rural”, aseguró el director de la UPRA. 
El funcionario agradeció el trabajo realizado por la Facultad y la U.N., y aseguró que después de esta primera etapa desarrollada en el sur del Tolima y norte del Cauca, la idea es tener un mapa nacional, lineamientos, criterios y metodología detallados que sirvan de instrumento e insumo que genere impacto en el ordenamiento territorial.
(Por:Fin/VMH/sup)
N° 870


Cartilla: Mercado de Tierras en Colombia ¿Acaparamiento o soberanía alimentaria?


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