7/25/2014


Afiche de la campaña publicitaria 
en contra de los Fondos Buitres.
Huairuro - Colectivo Agrario Abya Yala & Misael Pardo 
 Buenos Aires, Argentina

“El rescate financiero es la mayor inmoralidad de la historia de la humanidad”

Max-Neef

Más allá de lo técnico o lo pragmático hoy se debate en la Argentina la Legitimidad del pago de la deuda externa la cual descansa sobre los hombros de  40 millones de hermanxs argentinxs que la siguen sosteniendo. Este artículo es una síntesis de tales discusiones y una evidencia de que lo que une a los Estados Nacionales Latinoamericanos es mucho más fuerte que las líneas fronterizas que los separan.

1.     Ayer y hoy de la deuda externa en Argentina: Herencia financiera de la dictadura


En el contexto de superávit de divisas y liquidez financiera de la banca anglo-europea de los 70’s, de la que los fondos de los bancos anglo-europeos se beneficiaron con la crisis de los modelos de Estado de Bienestar y la crisis del Petróleo, surge la actual deuda externa argentina. En ese momento la solvencia de los fondos gerenciados por los Estados Nacionales del “primer mundo” propone el endeudamiento de países en América Latina con bajas tasas de interés y la promesa del desarrollo.

En el caso argentino, la deuda tiene origen en la última dictadura militar de 1976. Durante esa década, el endeudamiento del país pasó de 42mil millones de dólares a más de 300mil millones, aumentando a tal punto que en los años 80 resultó transfiriendo el 4% de su PIB a los bancos anglo-europeos extranjeros.

La política económica que llevó al endeudamiento externo en argentina fue el Proceso de Reorganización Nacional[1] instaurado el 24 de marzo de 1976 por la junta militar, que eliminó el primer artículo del código comercial por el cual ninguna situación sobre los bienes patrimoniales del Estado podía ser juzgada en el extranjero. Tal antecedente es el que hoy pone el futuro financiero del Estado argentino a merced un fallo en los tribunales de Nueva York.


La deuda externa fue incrementándose y no se utilizó para el desarrollo productivo de la nación sino para la desindustrialización y la dependencia de las importaciones, generándose un circuito económico en el que se pedían prestadas divisas para cubrir el déficit de productos y servicios, a causa de la política de desmonte industrial y productivo, siendo el dinero prestado, nuevamente reincorporado al mercado financiero global por medio de los préstamos, el pago de intereses y las importaciones. De otra parte, pese a que los gobiernos militares solicitaron préstamos para invertir en empresas públicas éstas con el paso del tiempo quebraron por sus deudas, mientras que las empresas privadas se fortalecieron y las reemplazaron. Es decir, el dinero prestado fue apropiado, a título del Estado, para financiar los negocios privados de las familias, consorcios, bancos y fuerzas militares que controlaron con un régimen genocida[2] a la nación argentina durante esos años. Peor aún, la deuda durante estos años nunca se amortizó sino que se pagaron únicamente intereses.

2.     La descabellada lógica de la deuda externa y los fondos buitres

La aberración económica del neoliberalismo que entra en vigencia en el cono sur se manifiesta en la Estatización la deuda privada, a continuación se sintetiza la lógica de endeudamiento en la argentina:

1.     La deuda externa es ideada para mantener el equilibrio de divisas del mercado internacional.
2.     Los fondos de los bancos anglo-europeos aprovechan su liquidez para ofrecer préstamos con bajas tasas de interés.
3.     Ante la oferta de los bancos anglo-europeos, los Gobiernos de América Latina y particularmente la dictadura argentina se endeudan para mantener el ciclo de dependencia económica de los países.
4.     Los dineros de la deuda son utilizados para beneficiar negocios privados a costa del dinero del Estado.
5.     La deuda de los países crece sin amortizarse sólo se pagan intereses.
6.     Sobreviene un alza en intereses de los bancos anglo-europeos, los países endeudados buscan salidas para no entrar en Default[3]. Se reestablece la negociación de los pagos de la deuda externa surgiendo el Fondo Monetario Internacional FMI[4].
7.     El sistema financiero idea el Plan Brady[5] (1989) que propone como solución a la crisis de la deuda la capitalización de los bonos.
8.     En consecuencia, surgen los Bonos de Deuda, que son fracciones de deuda de los países compradas por bancos y particulares para ser luego vendidos nuevamente en el mercado bursátil.
9.     Quienes compran los bonos de deuda lo hacen por una fracción menor al valor nominal, con la promesa del país que vende de pagarles dicho bono al 100% del valor nominal.
10.  Ahora los países pagaron su deuda externa pero deben el 1.500% del valor invertido por quienes compraron los bonos.
En la transición hacia la democracia los procesos políticos y legislativos en la argentina no permitieron hacer una auditoria de la deuda externa  a pesar de los claros indicios de estafa y autopréstamos para negocios privados durante la dictadura; el gobierno de Raúl Alfonsín no pudo superar el esquema bipartidista cerrado, con una fuerte oposición parlamentaria y los obvios vestigios del poder de la dictadura.

El escenario en la década del 90, de los Menem y De La Rúa, fue las privatizaciones de las empresas públicas vendidas con los bonos de deuda. Los dueños de la deuda privada (quienes compraron la deuda a los bancos por medio de bonos en la bolsa de valores) serán finalmente los dueños de las empresas públicas, las cuales se venden libre de deuda, pues el Estado se hace cargo de las obligaciones. Pese a que no hay dictaduras, la deuda externa disciplinó y obligó al pueblo argentino a cumplir deberes financieros legales pero ilegítimos.

Hinchas argentinos alentando al equipo en el partido contra Nigeria. Mundial 2014.

3.     La lucha de David contra Goliat bajo las reglas del mercado internacional


El siglo XXI comienza en la Argentina con la osada decisión de definir el futuro de la deuda externa sin la intermediación FMI. Después de haber cumplido con sus obligaciones con éste fondo, el gobierno argentino de Ernesto Kischner reestructura su deuda con los acreedores dueños de los bonos de deuda a través del sistema de canjes. La experiencia fue considerada exitosa pues de manera directa argentina convino con los bonistas dueños del 70% de la deuda un canje de 1 a 30. Ello quiere decir que se comprometió a pagar los bonos al 30% del costo inicial (valor nominal).

Sin embargo, la encrucijada financiera de la argentina consiste en que no pudo persuadir del sistema de canjes a todos los acreedores, hoy llamados Fondos Buitres, quienes demandaron el pago total de los bonos, que como explicamos anteriormente, representa el 1.500% del valor invertido en el pago de la deuda externa contraída en la dictadura militar.

A tal desventaja se le suma la inexistencia, en el mercado internacional de una ley de quiebra del Estado que rija los acuerdos de préstamo externo  y que obligue a la minoría de acreedores a sumarse a los acuerdos hechos por la mayoría de ellos para evitar el Defalut o quiebra del Estado deudor. De manera que, sin una ley internacional que regule los pagos de deuda a favor de los Estados  Argentina no ha podido pactar un acuerdo con todos y cada uno de los acreedores, propietarios de los bonos de deuda, regodeados en este vacío jurídico.

Pese a ello, durante el año 2010 se vuelve a abrir un proceso de canje, que logra acuerdos con más del 92% de los acreedores, el 6% no se presentan  a la negociación y el  1% restante lleva al Estado Argentino a juicio para demandar el pago de los bonos al precio pactado inicialmente, recordemos que estas demandas son posibles en virtud de la reforma al código comercial durante la dictadura en donde los pleitos financieros del Estado pueden ser litigados en cortes extranjeras. Obviamente cuidando sus intereses el juicio tuvo viabilidad en las cortes norteamericanas y empezó aquel litigio cuyo fallo en contra de la argentina atiborra hoy los medios de comunicación y marcan la agenda de hermandad latinoamericana.

El fallo emitido por el juez Thomas P. Griesa, dictamina que no se puede recanjear o reestructurar más la deuda, prohíbe la expedición de bonos, y demanda al Estado argentino a pagar según los precios de compra de los bonos a los demandantes pese a que eso lleve a la quiebra del Estado. Si se acata el fallo habrá un pago desmedido al 7% de los demandantes y una avalancha de solicitudes del 92% de los acreedores que han acordado la deuda por medio del sistema de canjes. Ello implica un pago estimado de 1.500 millones de dólares del 1% demandante + 16mil  millones de dólares para el 6% que no ha negociado + 120mil millones de dólares del 92% restante que demandaría un pago semejante = quiebra del Estado. Esto significaría un compromiso de pago de 30 mil millones de dólares para finales de 2015. Actualmente el banco central argentino tiene una reserva total de apenas 27mil millones de dólares, argentina marcha ineludiblemente del limbo jurídico hacia el Default.

4.    Somos rehenes

Si los fondos buitres logran su cometido estaríamos en un escenario donde sería imposible generar nuevas situaciones de reestructuración de deuda externa para los países que entran en Default, ello implicaría una quiebra cíclica que perpetúa la dependencia y la esclavitud económica de los Estados soberanos para con el mercado internacional en manos de los bancos privados y los buitres.

La reconstrucción de la sociedad argentina es un camino que recorre las geografías de la historia de América Latina, y que en su historia reciente va desde la memoria del Terrorismo de Estado, pasando por los rocosos traumas generacionales que dejó la última  dictadura  militar, resistiendo en las pantanosas experiencias de la década de los noventa y que hoy escala un empinado pico con la fuerza de la conciencia colectiva argentina de la necesidad de cambio que empuja el ascenso y la histeria colectiva mediatizada que quiebra los lazos de solidaridad y pretende hacer de ese ascenso una caída al abismo de la ignorancia y del fascismo de la derecha retardataria.

Curiosa forma que toma el Juez Thomas Griesa al colocarse su abrigo.


Curiosa forma que toma el Juez Thomas Griesa al colocarse su abrigo.

Mirando las secuelas del terrorismo de Estado no sólo nos encontramos con la lucha por la memoria del genocidio sino con el secuestro de la riqueza de 40millones de hermanxs, canjeadas en el casino del mercado internacional y protegido por los cabaret de los congresos que gobiernan los pueblos latinoamericanos con sede central en Estados Unidos. Que con este fallo protegió los intereses del demandante-cantante Paul Singer[6], quien seguramente con su exitoso saqueo está financiando las bombas que hoy caen sobre gaza.

Referencias
Feierstein, Daniel. (2011). “El Genocidio como práctica social, entre el nazismo y la experiencia argentina”. Editorial Fondo de Cultura Económica 2da edición. Buenos Aires, Argentina.

Memorias Centro Cultural de la Cooperación Ponencia, Argentina vs. Fondos Buitres: ¿qué hacer? 07 de Julio de 2014. Buenos Aires.

http://en.wikipedia.org/wiki/Thomas_P._Griesa




[1]  Nombre con el que se autodenominó la dictadura que gobernó la Argentina desde el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, que derrocó al gobierno constitucional de la presidenta María Estela Martínez de Perón (peronista), hasta el 10 de diciembre de 1983, día de asunción del gobierno elegido mediante sufragio de Raúl Alfonsín.
[2] Genocidio: “Práctica social genocida”, aquella tecnología de poder cuyo objetivo radica en la destrucción de las relaciones sociales de autonomía y cooperación y de la identidad de una sociedad, por medio del aniquilamiento de una fracción relevante (sea por su número o por los efectos de sus prácticas) de dicha sociedad y del uso del terror, producto del aniquilamiento para el establecimiento de nuevas relaciones sociales y modelos identitarios. (Feierstein; 2011 p.83).
[3] Suspensión de pagos, insolvencia o cesación de, que se encuentra cuando no  se puede pagar la totalidad de las deudas que tiene con los acreedores por falta de liquidez o dinero en efectivo. Es un procedimiento que tiene por objeto llegar a un acuerdo entre el deudor y los acreedores, bajo supervisión judicial, sobre el modo en que se pagará.

[4] Organismo internacional y multilateral que representa la colectividad de los bancos y se encarga de mediar entre éstos y los Estados Nacionales, se caracteriza por asegurar préstamos externos bajo condiciones de reestructuración de la política económica del Estado Nacional deudor, las cuales están diseñadas para continuar con la situación de dependencia de dichos países con el mercado internacional y la banca privada.

[5] Plan diseñado por Nicolás Brady, secretario del Tesoro de EE.UU, en el que los acreedores (bancos privados) se les permite comprar por fracciones (bonos) la deuda externa de países en Default con la posibilidad de comprar y vender dichos bonos en bolsa de valores.

[6] Empresario judeo-estadounidense que controla el  fondo buitre NML Capital, un vehículo de la gestión de Elliot capital, del cual es propietario y está litigando para el reembolso completo en el juzgado de Griesa.

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