6/03/2015


Consulta Elementos Audiencia LA TIERRA ES PARA LOS CAMPESINOS? en Twitter CON HT #IncoderNoCumple (o Clic AQUI)  y para ver el debate en contexto proponemos el articulo Colombia Historica herencia del Conflicto por la Tierra y los Territorios (Clic AQUI)

El 5 de junio se llevo' a cabo una audiencia pública sobre el cumplimiento de las obligaciones del INCODER frente al acceso y recuperación de tierras para los campesinos y campesinas. Comunidades campesinas y organizaciones sociales denunciarán los incumplimientos del INCODER así como la pretensión de revivir la Ley Urrutia que pretende adjudicar baldíos de la nación a grandes empresas agroindustriales, en desmedro de la obligación constitucional del Estado de garantizar el acceso progresivo a la tierra a los pequeños campesinos. 

La propiedad de tierras en Colombia ha sido históricamente muy desigual y varios informes han demostrado la tendencia a su profundización. Según el Informe de Desarrollo Humano del Programa de Naciones UD del 2011: “Para el año 2009 el Gini de tierras fue de 0,86. Esto indica que si se comparan con el de otros países, se concluye que Colombia registra una de las más altas desigualdades en la propiedad rural en América Latina y el mundo”[1]

Esta inequidad en la tenencia y propiedad de la tierra es directamente proporcional con la desigualdad social en nuestro país, y es al mismo tiempo causa y consecuencia del conflicto armado interno, como lo han reconocido los informes de la Comisión Histórica del Conflicto Armado y sus Víctimas[2]. Durante este tiempo, la violencia y  habrían causado el despojo de hasta ocho millones de hectáreas, una extensión superior a la superficie que hoy se destina a la agricultura y más del 15% de la superficie agropecuaria del país.

En los últimos 50 años se han titulado 23 millones de hectáreas, el 92% de ellas baldíos o títulos colectivos. Sin embargo, por el proceso de reforma agraria que debería haber adelantado el Instituto Colombiano de Desarrollo Rural –INCODER, apenas se ha titulado el 5,6% de ellas, es decir, nunca se ha logrado modificar la estructura agraria, los grandes latifundios ni grandes propietarios de la tierra. Paradójicamente, el 70% de los alimentos que se producen en el país vienen de pequeños campesinos.

Así, la “reforma agraria” ha consistido en la adjudicación de terrenos baldíos de propiedad estatal que a menudo se encontraban en las regiones más aisladasy carentes de infraestructura, en donde ancestralmente han habitado pueblos originarios.

En este sentido, las organizaciones campesinas han manifestado la necesidad de hacer control político sobre la pésima gestión del INCODER desde el nombramiento de Rey Ariel Borbón, quien con su negligencia en el adelantamiento de los procesos está preparando camino para legalizar el despojo y la profundización del acaparamiento de las tierras baldías en nuestro país. 



[1]  Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo -PNUD Informe Nacional de Desarrollo Humano 2011- Colombia rural. Razones para la esperanza. Pág. 197
[2]  Comisión  Histórica del  Conflicto  y  sus  Víctimas. Contribución  al  entendimiento  del  conflicto  armado  en  Colombia. Febrero  de  2015. Consultado el 1 de junio de 2015 en: http://static.elespectador.com/archivos/2015/02/1952328280f79f83ccb8b9929c8d8fa5.pdf


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