3/24/2016

30.000 hombres y mujeres desaparecidos… ¡Presentes! ¡Ahora y siempre!; ¡Ahora y siempre!
Por Huiarura, Colectivo Agrario Abya Yala   -Buenos Aires, Argentina

Que la cabeza de la Junta Militar de la Dictadura, Rafael Videla, haya muerto en prisión condenado por crímenes de lesa humanidad no es cualquier cosa; que a 40 años del golpe cívico–militar el proyecto de gobierno neoconservador y neoliberal del actual presidente Macri tenga a Obama, presidente de los EE.UU, como invitado de honor, no es cualquier gesto; que los medios de comunicación difuminen la memoria nacional en “multitudes” que ocuparon las calles recordando el golpe cívico-militar no es cualquier señal.
Es claro: Sin amilanarse por el sabotaje gubernamental y mediático la sociedad civil argentina recordó a sus muertos, desaparecidos, torturados y exiliados. Como cada 24 de marzo los abrazó tal cual fuesen sus hijos, los reconoce como forjadores, ancestros y mártires, recuerda que sus vidas arrebatadas e inconclusas forjaron los derechos de su país y guían la conciencia nacional bajo la consigna del ¡NUNCA MÁS!
Buenos Aires, 24 de marzo de 2016. Marcha hacia la Plaza de Mayo.
Buenos Aires, 24 de marzo de 2016. Marcha hacia la Plaza de Mayo.
Mientras tanto en la gélida soledad de los perpetradores, el invitado de honor Obama lanza flores al mar en memoria de las víctimas de la violencia estatal cuyo país financió con el Plan Cóndor, un pésame ligero y superficial porque ocultó lo que tiene que reconocer ante una Latinoamérica víctima del intervencionismo norteamericano. Solo los fotógrafos de los medios de las clases dominantes registran su gesto. Ningún organismo de derechos humanos le quiso acompañar.
Buenos Aires, 24 de marzo de 2016. En el Parque de la Memoria los presidentes de Argentina y EE.UU hacen un acto simbólico en conmemoración de los 40 años del golpe cívico-miliar de 1976.
Buenos Aires, 24 de marzo de 2016. En el Parque de la Memoria los presidentes de Argentina y EE.UU hacen un acto simbólico en conmemoración de los 40 años del golpe cívico-miliar de 1976.
Las conmemoraciones de las oscuras noches que se ciernen sobre los pueblos cuando éstos claman su libertad también hacen parte de ese largo camino político y militante cuya utopía es encaminar hacia una sociedad más justa e igualitaria. Las dictaduras cívico-militares que han ensangrentado nuestro continente pertenecen al desenvolvimiento de una historia del capital y la modernidad, en la que la contradicción capital-trabajo ha forjado nuestros estados nacionales en la periferia del sistema mundial, sus muertos, desaparecidos, torturados, exiliados, familiares víctimas y victimarios han sido los testigos de su paso por nuestra historia reciente.
Buenos Aires, 24 de marzo de 2016. En Plaza de Mayo manifestantes no solo se reunen a conmemorar sino a denunciar los rastros vigentes de la dictadura en el proyecto neoliberal y neoconservador que representa el actual gobierno.
Buenos Aires, 24 de marzo de 2016. En Plaza de Mayo manifestantes no solo se reunen a conmemorar sino a denunciar los rastros vigentes de la dictadura en el proyecto neoliberal y neoconservador que representa el actual gobierno.
Sin duda la disputa por el Estado ahora es fundamental, llegar al Estado no es el poder, pero no disputarlo es darle paso al vaciamiento de la política, es desconocer que “la superación del capital como vínculo de dominio-subordinación y la construcción de un nuevo tipo de relaciones basadas en la libertad y en el reconocimiento recíproco entre personas, pasa entonces no por la desaparición de la política y del Estado, pero tampoco por su reproducción –con otro nombre y otros protagonistas- tal y como hoy nos los representamos. Pasa más bien por la recuperación de la política y el Estado como dimensiones humanas: por la superación de aquel tipo de relación social que, enajenando la vida, corporalidad, trabajo y voluntad de los seres humanos, resulta también en la confiscación de la política, en la transferencia del poder de autodeterminación de los hombres en un poder vivido como ajeno y en la política y el gobierno como actividades especializadas y monopolio de unos cuantos”. (Roux, 1998)
Banderas colombianas en la Plaza de Mayo acompañan la conmemoración de este día que siente como suyo.
Banderas colombianas en la Plaza de Mayo acompañan la conmemoración de este día que siente como suyo.

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