2/03/2017

El Acuerdo sobre Reforma Rural Integral, fue el primer acuerdo alcanzado en el marco de las conversaciones de paz sostenidas entre el Gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo (FARC-EP) cuyo borrador parcial fue firmado el 6 de junio de 2014. Y es el primer capítulo del Acuerdo General para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera (en adelante Acuerdo General o Acuerdo Final). Firmado de manera oficial por el Presidente de la Republica y el Comandante en Jefe de las FARC-EP el 26 de septiembre de 2016 en Cartagena, Colombia. 


Este Acuerdo fue convocado a refrendación popular mediante plebiscito el día 2 de octubre, pero inesperadamente fue rechazado por un estrecho margen, con lo cual se inició un período de renegociación del acuerdo con los sectores detractores del Acuerdo. Finalmente, el 12 de noviembre se firmó por los equipos negociadores el Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera (en adelante Acuerdo Final) que recoge cambios importantes y claridades de cara a la implementación y modificaciones que recogemos en este documento en relación con la Reforma Rural Integral (RRI). 

En el Acuerdo General para la Terminación del Conflicto, firmado el 26 de agosto de 2012 en La Habana, Cuba, que fijó las reglas y contenidos de le negociación, las partes decidieron que la política agraria integral sería el primer punto de la agenda, dado el carácter profundamente rural de la guerrilla de las FARC y lo que se considera una de las causas estructurales de su alzamiento en armas. En la construcción del Acuerdo, partieron de posturas radicalmente distintas para ir llegando a coincidencias. El Programa Agrario de las FARC (entonces conocida como Bloque Sur) de 1964, hito de su plataforma política, declaraba la necesidad de una política agraria revolucionaria que cambiara radicalmente la estructura social del campo colombiano. 

Sus reivindicaciones frente al tema agrario se han ido transformando a través de los años y tras el inicio de las negociaciones de paz las FARC-EP presentaron un documento bastante ambicioso denominado “100 propuestas mínimas para el Desarrollo Rural y Agrario, para la democratización y la paz con justicia social de Colombia”, que contrastaba con las propuestas del Gobierno Nacional devenidas de su agenda de política agraria, impulsadas desde el Ministerio de Agricultura entonces encabezado por Juan Camilo Restrepo, cuyos componentes principales eran: la restitución de tierras (aprobada en la ley 1448 de 2011), la aplicación de los procesos agrarios y la formalización de la propiedad de la tierra.

Frente a estas posturas iniciales, las partes fueron llegando los puntos en común que finalmente se suscribieron. Como se puede evidenciar en el Acuerdo Final, el actor que más cedió fue las FARC-EP dado que el resultado del Acuerdo de Reforma Rural Integral no contiene grandes novedades. Recoge todas las políticas que venía implementando el Gobierno Nacional e impulsa programas basados en disposiciones que ya existían en las normas vigentes. No obstante, hay que reconocer que fruto de las negociaciones y con las propuestas de la insurgencia, se volvió a revivir la necesidad de atender de forma real y efectiva el histórico abandono del campo colombiano por parte del Estado como una condición para atender las condiciones estructurales que originaron el conflicto armado. 

Por su parte, sólo bajo la presión de fin de las negociaciones se incluyó de forma unitaria el Capítulo Étnico que surgió como resultado de la participación directa de representantes de organizaciones indígenas y afro en la Habana para exponer sus preocupaciones y sus propuestas 5. Se trata de un capítulo transversal en donde se desarrollan los principales puntos del Acuerdo de cara a la implementación, evidenciando la necesidad de hacer precisiones para garantizar el respeto a los territorios y leyes que amparan los derechos de los pueblos étnicos. 

En el presente documento analizaremos: (i) los antecedentes y el contexto en el cual se enmarca el Acuerdo de Reforma Rural Integral y los elementos relacionados en el Capítulo Étnico; (ii) en un segundo lugar describiremos y analizaremos detalladamente el Acuerdo Final en sus disposiciones generales y particulares frente a los pueblos indígenas y afro; (iii) en tercer lugar detallaremos los ajustes introducidos en el nuevo Acuerdo Final con ocasión de la derrota en el Plebiscito; y (iv) por último analizaremos las potencialidades, limitaciones y retos que implicará la implementación de estos Acuerdos.

En contexto