2/06/2017


El Informe 2015 Acceso a la tierra y territorio en Sudamérica es una nueva iniciativa en el marco de las acciones del Movimiento Regional por la Tierra y el Territorio. Transitamos tres años entre sistematizaciones de experiencias inspiradoras de acceso a la tierra, documentos técnicos, encuentros regionales, encuentros de jóvenes por la tierra y articulaciones diversas a favor de la vida rural. 




Coincidentemente y con acelerador, llegamos a los primeros 100 casos sistematizados. Contamos con 28 casos en Bolivia, 21 en Brasil, 18 en Colombia, 12 en Paraguay, 12 en Ecuador, 6 en Perú y un par entre Argentina y Chile. Nos felicitamos entre todos los involucrados, alrededor de 2.500 personas en distintos momentos y al menos 50 aliados en la identificación y realización de casos. Por supuesto, agradecemos a los protagonistas de cada experiencia que solidariamente han compartido un aspecto de sus historias de vida para promover el reconocimiento a la vida y trabajo rurales. 

Comprendemos que para ellas y ellos, este cometido es apenas una parte del mundo de preocupaciones que motivan sus decisiones cotidianas por la familia, el ámbito sociocomunitario y su relación con el Estado. Decisiones, en ellas se concentra nuestra mirada de la ruralidad y de la des-ruralización, si se quiere. Sostenemos que el vivir en el campo no es más un acto fatídico, el retorno es una acción plena de decisión, mujeres y hombres que protagonizan sus propias vidas. En contraposición, lo que es visto como natural y moderno es a la vez un acto de fuerza, de ventaja política, estatal, económica, tecnológica, que expulsa, deteriora, coarta y obstaculiza las oportunidades de las personas. 

Considerado el campo como una construcción social, política y económica, con la misma fuerza con que se propugna su deterioro social, se puede alimentar su fuerza creativa de manera que se desencadene su cualidad para Instituto para el Desarrollo Rural de Sudamérica IPDRS 10 facilitar oportunidades, incluir, promover, proponer, invertir y reproducir la vida. A unos actores les tocará hacer cumplir las leyes y atender demandas, y a los otros proponer alternativas, movilizarse para ser escuchados y hacerse cargo de los preciados recursos que se encuentran en sus manos. La tierra, el desarrollo rural, los derechos indígenas originarios campesinos afrodescendientes, a pesar de lo que muchos creen al respecto, no son asuntos resueltos. 

No asistimos simplemente al devenir de normas, acciones institucionales y resultados predefinidos. El mundo del campo y sus actores, es mucho más dinámico, responde a permanentes ajustes, cambios de timón, imposiciones, razonamientos, movilizaciones, etc. Al respecto, nuestra hipótesis es que no puede haber un ciclo anual sin información sustantiva, novedosa y oportuna de recolectar, para enriquecer los estudios y las movilizaciones rurales. Este informe es la evidencia propuesta. Partimos con cinco países, esperamos ampliar la cobertura en los próximos años, así como incorporar las recomendaciones en estructura e información que gentilmente tengan a bien compartir con nosotros. 

Movimiento Regional por la Tierra y Territorio Marzo de 2016

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