1/18/2018


Artista: Luis Forero Frailejón



Por: Tabaca Colectivo Agrario Abya Yala


A una hija de Mareywa,
Le arrebataron el vientre que alimenta, sostiene y mantiene,
Sólo recuerda un lugar que llamó origen,
La creación fue la dadora de su lugar en el mundo,
Pero aquel día solo vio los pasos inciertos que su clan forzadamente emprendió,
Porque la sombra del mundo convenció al corazón de quien no había aprendido a sentir a la madre de la vida,
Ya no sería más vientre fértil,
Ahora sería vientre oscuro abierto color carbón,
Entonces, le arrebataron del abrazo eterno de sus abuelas.
Su lugar dado desde el nacimiento,
Se quedaba en la distancia,
Mientras su corazón se convertía en Juyá-lluvia del cielo  deslizándose por sus ojos,

Esta mujer no era una mujer cualquiera,
Era heredera de Wolunka-
La primera mujer que del agua más fresca del firmamento se formó,
Se formó para ser sagrado tesoro, de creación absoluta,
Con alma, cuerpo y espíritu,


Una noche, cuando su dolor profundo solo era abrazado por Kashi -
La luna que retorna bailando con los vientos del universo,
Se reencontró con Lapuu-Sueño,
Donde el alma de los difuntos
Guían hacia la felicidad
Y enseñan el camino de la persona y su familia,
Lapuu contó:
“Mma-Tierra es una de las fuerzas sagradas que ordena el sentido trascendental de la vida,
El canto de los pájaros ya no guían tu corazón, por eso llora,
Para que la Alegría retorne a tu palpitar,
Camina de nuevo a tu tierra,
Levanta Piichipala-Levanta Rancherías, enramadas, corral y cocina donde quedaron las cenizas,

No será fácil,
Pero como raíz anclada al vientre
Volverá a estar sereno tu espíritu,
Aunque la maquinaria aplaste,
La decencia corporativista compre
Y el arma oficial se vuelva contra su pueblo”.

Gracias a Sueño, la Mujer decidió regresar,
Añoraba su origen, como quien buscara paz en su mundo,
Luchaba por su amor más profundo,
Entonces decidió volver y reclamar lo suyo,
De pie y digna, la mujer no soltó su tierra,
Otros suyos también soñaron, y  se unieron,
Y entonces Retornaron Los Uliana- los de ojos y paso sigiloso,
Los que tuvieron la condición del tigre, la paraulata, el conejo y el gato,
Y Los Sapuana- los que tocando con su pico como un tamboreo, les pertenecía este lugar
Jamiche, barro que moldea la existencia.

Escrito dedicado a Ana y a Carmen, a las mujeres de tierra y de sol de la comunidad de Jamiche; y a estos dos clanes: Los Uliana y Los Supuana, que se encuentran hoy en digna recuperación del territorio ancestral, contra uno de los proyectos genocidas corporativistas más lesivos para la pervivencia, armonía y paz del Pueblo Wayuu, El Cerrejón. Al sur de la Guajira, en inmediaciones del municipio de Barrancas, se encuentra Jamiche, gente de barro reclamando su vínculo originario y existencial. Sin Tierra no hay Paz. La Guerra no es un modelo económico exitoso para los Pueblos. No más saqueo. Que pare el desangre en América Latina. 

Riohacha, Septiembre de 2017 

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